Otros estrenos (11 enero 2019)

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Breves notas sobre algunas películas que se estrenan el 11 de enero.

Astérix: El secreto de la poción mágica
Astérix: Le secret de la potion magique

Directores: AlexandreAstier, Louis Clichy. Guion: Alexandre Astier. Animación. 85 min. Todos.

Mientras recoge muérdago, Panorámix, el druida que cuida de la aldea gala, sufre una caída y se rompe el tobillo. Entonces piensa que debe jubilarse y dejar a uno más joven la tarea de fabricar la poción mágica. Con Astérix y Obélix viajará en busca de su sucesor.

Los franceses no se cansan de adaptar al cine, por todos los medios, las aventuras de su héroe. Esta versión es la mejor hasta la fecha, una historia casi original, inspirada de cerca en un par de álbumes. Se trata de una aventura bien realizada, que guarda el espíritu de las historias originales y cuida a sus bravos galos, y tiene buen ritmo. Solo chocará a una parte del público el parecido con las representaciones de Jesucristo que tiene uno de los aspirantes a tomar el relevo de Panorámix. Fernando Gil-Delgado.

 

El Gran Baño
Le Grand Bain

Director: Gilles Lellouche. Guion: Ahmed Hamidi, Julien Lambroschini, Gilles Lellouche. Intérpretes: Mathieu Amalric, Virginie Efira, Leïla Bekhti, Guillaume Canet, Benôit Poelvoorde, Jean-Hugues Anglade, Balasingham Thamilchelvan, Alban Ivanov, Philippe Katerine. 123 min. Jóvenes-adultos.

Con más o menos 50 años, Bertrand se encuentra en una crisis existencial: desde hace ya tiempo no encuentra trabajo… ni fuerzas para buscarlo. Casualmente conoce a un equipo masculino de natación sincronizada que entrena la antigua profesional Delphine. Muy en serio no se lo toman, pero esa actividad les da la posibilidad de escapar a su vida de “perdedores”, lo cual también puede decirse de la misma Delphine, que entrenando busca superar sus problemas de alcoholismo. Tras una recaída se ocupa del equipo Amanda, también antigua profesional, y en silla de ruedas desde que sufrió un accidente. Amanda consigue dar un nuevo espíritu de superación al equipo. La noticia de que pronto se celebrará el campeonato mundial de natación sincronizada masculina supone un aliciente definitivo para los nadadores aficionados.

Gilles Lellouche y sus coguionistas no se centran en el éxito deportivo, sino en los personajes, todos ellos aquejados por dificultades, desde los miembros del equipo a las entrenadoras. Pero Lellouche consigue trazarlos con una gran porción de humanidad, a la que añade un humor no solo visual, sino que se expresa en diálogos típicos de comedia francesa. El Gran Baño trata no tanto de deporte como de segundas oportunidades, de recobrar autoestima gracias a afrontar conjuntamente retos casi imposibles. José M. García Pelegrín.


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