Mudos pero ágiles: del teléfono al chat y del chat a Snapchat

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Los jóvenes ya no dicen “llámame”, sino “escríbeme”. Si para los adolescentes de la década pasada estar horas al teléfono era lo habitual, los de hoy en día no están interesados en eso. Una encuesta de Ofcom muestra que, en el Reino Unido, solamente un 15% de los jóvenes de 16 a 24 años consideran el teléfono como el medio de comunicación más importante.

Contrasta con este dato el 36% que se decantan por la mensajería instantánea. Otro estudio mostraba que el 49% de los adolescentes escribiría mensajes a alguien que estuviera en la misma habitación. En Estados Unidos los métodos de comunicación también varían con la edad. Según una encuesta de Gallup, enviar y recibir mensajes de texto es la forma de comunicación predominante entre menores de 50 años. Más de dos tercios de los jóvenes de 18 a 29 años dicen que han recibido “muchos” mensajes de texto en el día anterior, y casi la mitad de los entrevistados entre 30 y 49 años aseguraban lo mismo.

Los millennials y la generación Z no quieren hablar: la comunicación oral les parece demasiado formal y desconocida, así como comprometedora

Los millennials y la generación Z no quieren hablar. La comunicación oral les parece demasiado formal y desconocida, así como comprometedora. Prefieren mirar sus pantallas y textear a 6 o 7 amigos al mismo tiempo, con una rapidez asombrosa para aquellos de las generaciones precedentes. Algunos empiezan a llamarles la generación mute.

“Coged el teléfono”

Hoy en día, hacer una llamada puede ser un ritual innecesario. Cada vez más empresas tienen sus canales de atención al cliente a través de aplicaciones como WhatsApp o Messenger. Pero esto no parece agradar a algunos jefes, que urgen a sus empleados a “coger el teléfono” y llamar a los clientes. Explican que algunas profesiones requieren de la cháchara para su éxito: tal es el caso de las ventas. Esto ha provocado que algunas empresas contraten a profesionales para ayudar a los empleados millennials a estar más cómodos al teléfono.

¿Cuáles son las razones de este cambio? Algunos piensan que el teléfono es “demasiado intrusivo, incluso presuntuoso”. Un trabajador del Wall Street Journal explica que llamar a alguien sin haber enviado un email primero puede dar la impresión de que “estás poniendo tus necesidades por delante de las del otro”. Muchas veces las llamadas telefónicas se perciben una confrontación directa, mientras que los mensajes parecen dejar al otro un espacio libre para responder o no.

Muchas veces las llamadas telefónicas se perciben una confrontación directa, mientras que los mensajes parecen dejar al otro un espacio libre para responder o no

Para algunos, llamar por teléfono simplemente es una incomodidad innecesaria. Dana Brownlee es una entrenadora corporativa y cuenta que incluso ha tenido que explicar a jóvenes que en un teléfono de escritorio no es necesario “presionar send”.

Ni hablar

Pero no solo han dejado atrás las llamadas, sino que incluso están renunciando a las palabras escritas. Un joven explicaba a Business Insider que era una especie de progresión. “Antes las llamadas por teléfono se reservaban a comunicaciones serias, mientras que chatear era más informal; ahora chatear se ha convertido en algo más serio y Snapchat ha tomado su lugar como forma informal de comunicación”.

En Snapchat los usuarios pueden enviar fotos de forma rápida e inmediata, así como ver las historias para saber qué están haciendo sus amigos sin siquiera hablar con ellos. Además, la aplicación permite intercambiar rápidamente la función de compartir fotos con un chat a través de un slide, por lo que se puede ir de una función a la otra casi inmediatamente. Estas funciones le han otorgado a Snapchat una conveniencia que está logrando que los adolescentes lo utilicen como principal medio de comunicación.


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