Nueva colección: “Detresentrés”

El seminario. Bocetos / Lecciones de francés / El primer maestro

Ócherki bursy / Uroki frantsúzskogo / Pervy uchítel

Página 1

Director: Andréi Konchalovski

Autores: Nikolái Pomialovski, Valentín Rasputin

Mishkin Ediciones.
Madrid (2015). 
288 págs.
28,70 €.

El seminario. Bocetos
Autor:
Nikolái Pomialovski
Traducción: Fernando Otero

Lecciones de francés
Autor:
Valentín Rasputin
Traducción: Esther Arias Valor

El primer maestro (DVD)
Director: Andréi Konchalovski
Guion: Chingiz Aitmatov, Boris Dobrodeev y Andréi Konchalovski
Intérpretes: Natalya Arinbasarova, Bolot Beishenaliev, Darkul’ Kyukova, Idris Nogaibaev.
102 min.
Adultos

Recientemente ha aparecido esta nueva colección, “Detresentrés”, de Mishkin Ediciones, proyecto editorial que quiere fundir en un solo volumen diferentes propuestas artísticas. Su objetivo es presentar a la vez una oferta con la que se busca la fusión de géneros: novela, cine, relato, ensayo, reportaje… Hasta ahora, han aparecido dos volúmenes con los que los editores han plasmado estas intenciones.

El primero, que reseñamos aquí, está centrado en la educación rusa en los siglos XIX y XX. Este tema se presenta en tres propuestas de artistas rusos: dos escritores y un director de cine.

En primer lugar aparece la novela de Nikolái Pomialovski (1835-1863) El seminario. Bocetos, hasta ahora inédita en español. Se publicó originalmente por entregas en la revista Vremia, que editaban los hermanos Dostoievski, y en la revista Soureménnik.

Los “bocetos” que forman este libro se escribieron muy poco tiempo después de que el zar Alejandro II aboliese en 1861 la servidumbre en Rusia. Describen cómo era la enseñanza en los seminarios de la Iglesia ortodoxa. Según dice Fernando Otero, autor del prólogo, aquellos centros de enseñanza eran los únicos a que podían aspirar los pequeños burgueses, los campesinos, los hijos de los diáconos y sacristanes, y los proletarios. Pomialovski se inspira en su experiencia personal –estuvo diez años en estas escuelas–, aunque lo que cuenta, dice, pertenece al terreno de la ficción.

El ambiente que describe es brutal. La relación entre los profesores y alumnos está basada en un deshumanizado sentido de la disciplina, con frecuentes castigos corporales. El clima de degradación se extiende a las relaciones entre compañeros, marcadas por el abuso y la violencia.

La novela describe un ambiente parecido a la novela picaresca (algunos pasajes recuerdan a El Buscón, de Quevedo), aunque aquí hay menos sentido del humor. El libro es también un ejercicio de sociología y de uso de un lenguaje que funde registros vulgares y la jerga propia de estos centros. Pomialovski emplea un tono de denuncia para sacar a la luz el degradante clima moral que se vivía en los seminarios ortodoxos.

Tras El seminario, sigue el relato Lecciones de francés, de Valentín Rasputin (1937-2015). Con palabras de Gonzalo Aragonés, autor del prólogo, Rasputin “pasará a la historia de la literatura por haber retratado las preocupaciones universales del ser humano, narradas con sencillez en medio de una naturaleza campesina y con el paisaje de Siberia al fondo”. El relato se publicó en 1973 en un periódico y también tiene tintes autobiográficos. Su protagonista es un niño de once años que abandona su aldea para estudiar en una ciudad cercana. Se trata de un buen estudiante que debe adaptarse a un medio hostil. A su alrededor no halla más que egoísmo y unos compañeros que viven asilvestrados. Solo encuentra algo de compasión en Lidia Mijáilovna, la profesora de francés, la única persona que le transmite algo de cariño.

Completa el volumen un DVD de El primer maestro, de 1965, la primera película del realizador Andréi Konchalovski. La historia transcurre en la década de los años veinte del pasado siglo, una vez finalizada la guerra civil, en un pequeño y atrasado poblado de las montañas de la república de Kirguistán, en Asia Central. Cuenta la vida de un maestro, Duyshen, perteneciente a las Juventudes Comunistas, que es enviado a ese poblado. Duyshen tiene una fe absoluta en el marxismo-leninismo y, al enterarse de la muerte de Lenin, se derrumba y ya no sabe qué enseñar, aunque no decae su compromiso revolucionario. La película es, además, un excelente testimonio de la vida en estas perdidas aldeas. Aunque hay el obligado didactismo de las películas comunistas, la calidad se impone a los estrechos límites del realismo socialista.

La misma filosofía, tres en uno, se repite en el otro volumen editado, que tiene como tema central la figura de los payasos, con tres propuestas: la película del italiano Federico Fellini Los clowns, la novela del sueco H. Bergman Jack el Payaso; y el relato del escritor argentino César Aira Los dos payasos.


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