EE.UU.: los usuarios de drogas se han reducido al 6% de la población

La represión y la prevención han conseguido un descenso significativo en el consumo de cocaína y marihuana

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Europa se dispone a sufrir una embestida de cocaína, procedente de modo particular de las naciones iberoamericanas productoras de esa droga dura, parecida a la que padeció Estados Unidos en la década de los 80. La razón de la nueva estrategia de marketing de los carteles de la coca parece fundamentarse en la persistente y sustancial reducción del consumo de dicho estupefaciente en Estados Unidos, hasta hoy su principal cliente.

En unas declaraciones al vespertino francés Le Monde, el responsable norteamericano de la lucha contra la droga, el general Barry McCaffrey, desmiente algunos de los estereotipos vigentes en Europa respecto a la política norteamericana. En particular el de que toda política represiva "está condenada al fracaso". Los datos facilitados por el llamado "zar antidroga" son elocuentes. En 10 años, el consumo de cocaína ha caído un 70% en los Estados Unidos. En las últimas dos décadas, todo el consumo de drogas -tanto duras como blandas- se ha reducido a la mitad. El número de usuarios de estupefacientes ha pasado de 25 millones en 1979 a 14 millones en 1997, es decir, del 14% al 6% de la población mayor de doce años.

Las claves del éxito se sitúan, según McCafrey, no sólo en la eficacia de la actuación policial, sino también en el acento puesto en las políticas de educación y prevención de la toxicomanía. Las dotaciones financieras en ese terreno han aumentado un 55% en los últimos cuatro años. "Cada país debe evidentemente construir su estrategia de lucha contra las drogas en función de su situación y de su cultura nacional -afirma McCaffrey-. Pero eso no debe hacernos callar a la hora de prevenir a los países europeos, al recordar que nuestra estrategia de los años 70 -educar a los drogadictos para evitar un mal uso de los productos, como hoy hace Holanda- constituyó un monumental fracaso".

El precio de la cocaína es considerablemente más elevado en Europa que en Estados Unidos: un kilogramo de la droga se vende a unos 50.000 dólares en Gran Bretaña, mientras que en Estados Unidos oscila entre 10.000 y 36.000 dólares. Pero la caída del consumo en este mercado está haciendo que los carteles de la droga vayan derivando progresivamente su objetivo hacia el Viejo Continente. La situación no tiene aún rasgos de alerta roja en España, donde la moda sigue concentrándose en las drogas de síntesis como el "éxtasis". Pero el último Plan Nacional para la Droga del Gobierno español ha detectado "un ligero incremento del consumo de cocaína durante los últimos años entre la población juvenil".


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