Una comisión conjunta estudiará los problemas entre católicos y ortodoxos en Rusia

Un "pequeño paso adelante" tras el viaje del cardenal Kasper a Moscú

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La Santa Sede y el Patriarcado ortodoxo de Moscú han acordado establecer una comisión mixta que estudie los problemas bilaterales. Este ha sido el resultado más concreto del viaje a Moscú del cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, durante el cual -y en contra de las previsiones de la víspera- pudo entrevistarse con el patriarca ortodoxo Alexis II y con otros miembros del Patriarcado. Es la primera vez, desde la caída de la Unión Soviética, que un alto responsable católico es recibido por el patriarca de Moscú.

La finalidad de la comisión es examinar las quejas formuladas por la Iglesia ortodoxa a propósito del presunto expansionismo de la Iglesia católica en Rusia y Ucrania, y proponer en su caso las vías de solución. En realidad, un acuerdo para establecer este canal de diálogo existía desde hace años, pero nunca se puso en práctica a causa de las tensiones, que se agudizaron hace dos años tras el establecimiento de cuatro diócesis católicas en territorio ruso (ver servicio 26/02). En aquella ocasión, y como muestra de su rechazo por la medida, el patriarca anuló un encuentro previsto con el cardenal Kasper.

Otro fruto de la visita ha sido la firma de un convenio en el campo académico y teológico, que prevé el intercambio de profesores y estudiantes. De llevarse efectivamente a cabo, esta iniciativa podría contribuir a que se produzca a largo plazo un cambio de mentalidad que favorezca una mejor comprensión futura. "También los pequeños pasos hacen ir hacia adelante", manifestó el cardenal Kasper en la homilía de la misa que celebró en la catedral católica de Moscú. Es una síntesis del estado actual de las relaciones entre católicos y ortodoxos, que se caracterizan por fases de "hielo" y de "deshielo", con lo que cualquier principio de entendimiento hay que considerarlo como un éxito.

Dirigiéndose al clero católico local en la catedral de Moscú, el cardenal Kasper se esforzó en disipar cualquier suspicacia por parte de los ortodoxos: "En Rusia, la Iglesia católica se encuentra en una situación marcada por la presencia plurisecular de la Iglesia ortodoxa, que ha determinado la cultura de este país. (...) Nuestro deber misionero debe ser realizado en un espíritu de respeto y de cooperación. No puede haber política deliberada o estrategia de evangelización de cristianos ortodoxos".

Antes de que el cardenal partiera hacia Moscú, la Santa Sede difundió un comunicado en el que se subraya que la Iglesia católica ha "tomado en seria consideración" el rechazo unánime de todas las Iglesias ortodoxas a la constitución de un patriarcado para los católicos ucranianos de rito oriental (cfr. servicio 23/04).


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