Rusia estrechará el control sobre las ONG

Putin quiere impedir "la financiación extranjera de actividades políticas"

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La Asamblea Parlamentaria (Duma) de la Federación Rusa votará el 16 de diciembre una nueva ley sobre organizaciones no gubernamentales (ONG) que, so capa de prohibir actividades políticas, restringe notablemente los derechos de esas entidades.

Ante la avalancha de críticas occidentales, el presidente Vladimir Putin ha ordenado que se revise la ley antes de su presentación definitiva al Parlamento. En todo caso, parece decidido a poner orden -a su manera- en el maremágnum de las 400.000 ONG presentes en Rusia.

En su actual redacción, las ONG extranjeras no podrán tener sucursales en Ruisa, lo que implicaría que deben cerrar sus representaciones entidades como Médicos sin Fronteras, o las fundaciones alemanas Friedrich Naumann y Heinrich Böll, por perseguir objetivos políticos. Jens Siegert, representante de la Fundación Böll, que asistió al debate en la Duma, afirmó que "la ley me recuerda a un bombardeo indiscriminado, que se lleva a cabo con el fin de acertar en algún que otro objetivo concreto". Uno de los diputados que presentó la reforma, Serguéi Popov, de "Rusia Unida", dijo que en todo caso la Duma aprobará la ley con los cambios que quiera introducir en ella Putin.

El presidente ruso ha hecho saber que mantendrá los puntos esenciales de la ley, en concreto los que considera necesarios para "impedir la financiación de actividades políticas y extremistas desde el extranjero". La ley prevé que todas las ONG deben volver a registrarse en el Ministerio de Justicia con el fin de frenar "la extensión de ideologías terroristas y odiosas". El Estado tendrá nuevos poderes para clausurar una ONG.

Putin sabe que tiene las espaldas bien cubiertas, y que Occidente fomenta, tanto o más que las aspiraciones de democracia, un régimen que aparezca como estable. El 2 de diciembre, el diario "Novye Izvestia" informaba de que, según un sondeo realizado por la consultora A.T. Kearney entre los ejecutivos de las principales empresas mundiales, Rusia ocupa el sexto puesto entre los países más atractivos para invertir.

Entre quienes acaban de anunciar inversiones en Rusia se cuentan los bancos alemanes Deutsche Bank -que invertirá entre 200 y 350 millones de euros- y Dresdner Bank, que con 700 millones de euros aumentará al 33% su participación en Gazprom-Bank, lo que además permitirá al banco del consorcio del gas cotizar en bolsa. Además, Dresdner Kleinwort Wasserstein, filial de Dresdner Bank, participará en la financiación de un crédito que permitirá a Gazprom comprar el consorcio petrolífero siberiano Sibneft. Todo un salto si tenemos en cuenta que, hasta ahora, frente a 1.500 bancos rusos, sólo 36 bancos extranjeros tenían filiales en Rusia.


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