Razones para mantener el cheque escolar en Washington

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(Actualizado el 13-03-2009)

La suerte del cheque escolar en Washington D.C. podría definirse pronto. El programa, que está vigente desde 2004, otorga ayudas de hasta 7.500 dólares anuales a unos 1.700 estudiantes de bajos recursos para asistir a escuelas privadas. Pero cuenta desde hace tiempo con la animadversión del Partido Demócrata, aliado de los sindicatos de profesores de la escuela pública (cfr. Aceprensa, 14-06-2008).

Recientemente, la Cámara de Representantes, con mayoría demócrata, aprobó un presupuesto que parece constituir el fin de esta iniciativa -financiada por el gobierno federal- una vez transcurrido el año escolar 2009-2010. Toca ahora al Senado revisar el presupuesto, y en senadores como el demócrata Joseph Lieberman, presidente del comité del Senado competente en materia del cheque escolar en el D.C., ponen sus esperanzas los que se oponen a la supresión de estas ayudas.

[Actualización]
Finalmente, el Senado no cambió el proyecto salido de la Cámara. Por tanto, el programa de cheque escolar en la capital dejará de ser financiado al final del próximo curso 2009-2010, a no ser que el Congreso y el Consejo del D.C. aprueben una nueva disposición para volver a autorizarlo. Este requisito es el expediente adoptado por los demócratas para acabar en la práctica con el cheque, sin revocarlo expresamente. Una nueva autorización exigirá un trámite más largo y complejo que prorrogar el programa, y los demócratas no ayudarán a tenerla lista a tiempo de evitar que quede sin efecto en 2010.

El 11 de marzo, Obama firmó la ley en que se incluye el fin de la financiación del cheque en la capital. Pero su portavoz dijo que el presidente desea buscar con el Congreso una solución para que, aunque no se den cheques nuevos a partir del curso 2010-2011, los actuales beneficiarios puedan continuar en las escuelas privadas donde estudian ahora hasta terminar la enseñanza secundaria.

Antes del verano próximo se conocerá un estudio del Departamento de Educación sobre los resultados del cheque en la capital. Los partidarios del programa se quejan de que la mayoría demócrata haya cortado el programa sin esperar a verlo. Lieberman, por su parte, ha anunciado su intención de convocar sesiones especiales en el comité que preside para estudiar el asunto.

[Fin de la actualización]

La opinión de los padres

Si hay alguien que está a favor del cheque escolar en Washington D.C. son los padres de los alumnos que lo reciben. Los estudios revelan que la satisfacción se ha incrementado de manera proporcional a los beneficios que, según el sentir de los padres, han reportado a sus hijos las clases menos numerosas, los programas de estudio y la dedicación docente propios de la educación privada en el distrito. Factores a los que se suma el hecho de que, para los padres, nada es más importante que la libertad de escoger la escuela a la que irán sus hijos.

Así, por ejemplo, Deborah Parker, madre de dos niños que estudian en Sidwell Friend School gracias al programa de cheques escolares, declara al Christian Science Monitor que son evidentes los progresos que han logrado hacer sus hijos en calificaciones, en estabilidad emocional y en confianza en sí mismos, así como en la motivación cada vez mayor que muestran para los estudios.

“Estoy seguro de que nunca habrían recibido este tipo de educación en la escuela pública”, dice otro padre a los investigadores de la Universidad de Arkansas, que han concluido que la elección sirve además para favorecer una mayor implicación de los padres en la educación de los niños.

Por lo pronto, el congresista demócrata David R. Obey ha dirigido una instrucción a la consejera de educación de Washington D.C., Michelle A. Rhee, instándola a “tomar medidas inmediatas para minimizar cualquier trastorno y para facilitar una transición sin problemas” de los estudiantes que se vean forzados a regresar a la escuela pública.

Las críticas que ha despertado la postura de los congresistas demócratas subrayan que su decisión se basa en razones políticas y no educativas. El Partido Demócrata contenta así a los sindicatos de profesores de la enseñanza pública, que están en contra del cheque escolar. De otro modo, no se entiende que se empeñen en dejar de financiar un programa que representa una mínima parte del presupuesto educativo. De hecho, el coste medio del puesto escolar público en Washington D.C., unos 14.000 dólares, es superior a los 7.500 dólares del cheque escolar.


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