Quebec consigue aumentar la natalidad

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A mediados de los ochenta, la provincia canadiense de Quebec tenía una tasa de fecundidad de 1,36 hijos por mujer, lejos del 2,1 necesario para asegurar el reemplazo generacional. A la vista de esas cifras, el movimiento nacionalista temía por el futuro de la única región francófona de Canadá.

Las autoridades quebequesas -con independencia de su signo político- idearon medidas para atajar el declive demográfico. Los resultados se han hecho esperar, pero por fin se perciben. La fecundidad quebequesa ha subido a 1,66 en 2008, y aunque todavía no alcanza el umbral de reemplazo, ha superado la media nacional (1,59), que también ha aumentado.

Est repunte de la natalidad es, al menos en parte, fruto de diversos programas de apoyo a las familias. El primero fue el pago directo a los padres. El gobierno provincial les ofrecía 500 dólares canadienses (C$) por su primer hijo (315 euros), 1.000 por el segundo y cantidades progresivamente mayores por los siguientes, hasta un límite de 8.000 C$. Este programa no tuvo, sin embargo, los efectos esperados.

Más eficaz ha resultado la financiación de atención a los niños pequeños mientras los padres están trabajando. El gobierno sufraga hasta 45 C$ de los 50 C$ diarios que cuesta una guardería por término medio. La medida ha tenido un enorme éxito: en la actualidad, se ha ofrecido esta posibilidad a 200.000 padres y hay lista de espera. Para los próximos dos años está previsto ofrecerlo a 20.000 familias más.

La ampliación del permiso de maternidad y paternidad, impulsada por el gobierno liberal de Jean Charest, han tenido un rápido efecto. Gracias a esta mejora, los padres pueden disfrutar hasta casi un año de permiso, manteniendo incluso el 75% del sueldo: es la fórmula más generosa de toda Canadá. El año que entró en vigor, 2006, los nacimientos en la provincia crecieron un 8%; en 2007, un 2,6%.

¿Se puede hablar de un baby boom en Quebec? Expertos consultados por The Economist (10-01-2009) reconocen el éxito de esas políticas, pero se reservan el juicio sobre los efectos a largo plazo. Además, no es seguro que se pueda mantener por mucho tiempo las medidas natalistas, que suponen una importante carga para el presupuesto de la provincia. La financiación casi completa de los gastos de guardería supone unos 13.000 C$ anuales por niño. Además, la ampliación del permiso de paternidad no cuesta mil millones de dólares al año, como se había previsto, sino un 50% más.

No se sabe hasta qué punto será viable continuar apoyando la natalidad de esta forma, teniendo en cuenta la crisis económica. Pero aunque Quebec sea una de las regiones con más altos impuestos y más deuda pública, con estas políticas se ha atraído a muchas familias jóvenes de otros lugares, que buscan instalarse allí. Es otra forma de crecimiento demográfico.


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