aceprensa

La fecundación artificial logra un 14% de éxitos

La tasa baja con la edad y con cada fracaso


La tasa de éxitos de la fecundación artificial con transferencia de embriones (FIVET) ha sido siempre discutida (ver servicio 115/951). Las clínicas especializadas dan cifras dispares, superiores al 20% en algunos casos. Se sabía que suelen engordar los números, contando como éxitos los embarazos, aunque no lleguen a término, o contando como intentos sólo las transferencias de embriones en vez del total de procedimientos efectuados (que empiezan por la obtención de óvulos y la fecundación in vitro). Un completo estudio realizado en Gran Bretaña y publicado por la revista The Lancet (23-XI-96) proporciona los datos más seguros de que se dispone hasta ahora. Concluye que la FIVET presenta una tasa general de éxitos del 13,9%.

Esas cifras resultan de contar como intentos los ciclos completos, no sólo los casos en que se ha logrado la transferencia de embriones; y como éxitos, los niños nacidos vivos de las mujeres tratadas. El estudio confirma dos datos ya conocidos: la probabilidad de éxito es menor cuanto mayor es la edad de la mujer, y disminuye con cada intento fracasado.

La investigación evalúa 37.000 tentativas efectuadas en Gran Bretaña entre agosto de 1991 y abril de 1994 por los métodos más corrientes. Se excluyen, pues, la donación de embriones o gametos, la transferencia de embriones congelados y la inyección intracitoplasmática de esperma (ICSI).

Los mejores resultados se dan en las mujeres que tienen de 25 a 30 años. Tras un ciclo, logran tener un hijo el 19,9% de las mujeres de 25 años y el 17% de las de 30. A los 35 años la efectividad es del 14% y a partir de esa edad decae bruscamente: a los 40 años es del 7% y a los 45, del 2%. Los autores de la investigación subrayan que "no se ha conseguido ningún embarazo en mujeres de más edad".

También baja la tasa de éxitos con la mayor duración de la esterilidad de la pareja y los fracasos de intentos precedentes. En cambio, las mujeres que han tenido hijos antes tienen más posibilidades de dar a luz con estas técnicas. No se ha demostrado que las diversas causas de la infertilidad influyan en la eficacia de la FIVET.

En el número citado de The Lancet, Marsden Wagner rechaza la objeción de que la investigación haya quedado anticuada por no tomar en cuenta algunas técnicas recientes, en especial la ICSI. Hasta ahora, sobre los efectos de la ICSI sólo se ha publicado un informe belga elaborado a partir de 150 personas y sin grupo de control, lo que -dice Wagner- "no es una muestra suficientemente amplia para determinar la eficacia o el riesgo". Con base en otro informe belga, Wagner recuerda que la ICSI -cuyo uso se está extendiendo sin una valoración suficiente de sus riesgos y su eficacia- puede acarrear "aberraciones cromosómicas", ya que "esquiva por completo el proceso de selección natural [de los espermatozoides] en la fecundación".