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Una temporada para silbar

The Whistling Season


Autor: IVAN DOIG

Libros del Asteroide.
Barcelona (2011).
360 págs. 21,95 €.
Traducción: Juan Tafur.


Paul Milliron ocupa el cargo de Superintendente de Instrucción Pública en Montana (EE.UU.). A finales de la década de los 50 tiene que tomar una dura decisión: aprobar la desaparición de las escuelas rurales, que serán sustituidas por las escuelas unitarias. Eso supone hacer desaparecer el papel de las escuelas rurales como centro de la vida educativa y social de muchas pequeñas aldeas como Marias Coulee, donde vivió su infancia el propio Paul. Mientras se debate sobre el alcance de esta decisión política, rememora su vida en Marias Coulee y los importantes acontecimientos que allí se produjeron a lo largo del año 1909, cuando él cumplió trece años.

Paul es el mayor de los tres hijos que tiene Oliver Milliron, un granjero que se ha quedado viudo recientemente. Para salir adelante en las tareas domésticas, contratan a un ama de llaves, Rose, que se presenta en Marias Coulee acompañada de su hermano Morris, un dandi que no encaja mucho en el ambiente rural de la zona. El destino de todos cambia cuando, al quedarse sin maestra, el pueblo ofrece el puesto a Morris, hombre de esmerada y excéntrica educación.

Buena parte de la novela consiste en describir los originales métodos que emplea Morris para conseguir educar a sus alumnos, a la vez que se cuentan las reacciones de estos alumnos y sus familias ante la nueva situación. En especial, los Milliron quedan fascinados por la imaginación y la pasión que pone Morris para sorprenderles e incitarles a aprender cada día más. La novela, sin embargo, va más allá de este mundo escolar, pues el intenso trato que tienen todos los miembros de la familia Milliron con los hermanos Rose y Morris hace que su vida se transforme de manera radical, y que también los hechos del pasado adquieran, de pronto, una inesperada dimensión que da un sorprendente vuelco al desarrollo de la novela.

Novela familiar, amable, con muchos y agradables valores humanos y con una destacada presencia de la naturaleza y la vida campestre. Ivan Doig (Montana, 1939) comenzó su carrera literaria en 1979 y la mayoría de sus escritos, como Una temporada para silbar, publicada en 2006, tienen como escenario la vida y la naturaleza de Montana. Entre otras cosas, la novela es un homenaje a la abnegada entrega de muchos maestros de escuelas rurales, como Morris, quienes en unas condiciones muy complicadas –no sólo materiales sino también por la dureza del clima y la incomprensión e indiferencia de muchas familias hacia los estudios– supieron educar a sus alumnos. Pero hay más. Doig describe con calidad y ternura los sentimientos más íntimos y profundos de unos personajes infantiles y adolescentes, como Paul, que empiezan a abrirse camino en un mundo nada fácil.