Primeras conversaciones entre la Iglesia católica y anglicanos opuestos a la ordenación de mujeres

Un grupo de anglicanos disidentes reclama una estructura jerárquica propia dentro de la Iglesia de Inglaterra

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El Card. Basil Hume, arzobispo de Westminster, ha hecho público que ha mantenido conversaciones informales con anglicanos contrarios a la ordenación de mujeres. Por parte anglicana, el interlocutor es el anterior obispo de Londres, Graham Leonard. El diálogo tiene por finalidad explorar vías para el paso de los anglicanos disidentes a la Iglesia católica, pero todavía no ha llegado a conclusiones concretas.

Los anglicanos encabezados por Leonard aspiran a integrarse colectivamente en la Iglesia católica conservando su carácter peculiar. Desean una posibilidad distinta de la conversión individual, y citan el precedente de los episcopalianos de Estados Unidos que se pasaron al catolicismo, por parroquias enteras, con motivo de la primera ordenación episcopal de una mujer. También hablan de acogerse a la fórmula prevista por el canon 372 § 2 del Código de Derecho Canónico, que permite erigir "dentro de un mismo territorio Iglesias particulares distintas por razón del rito de los fieles o por otra razón semejante". En suma, pretenden constituir una Iglesia católica particular "de rito anglicano". Esta solución exigiría el parecer favorable de la Conferencia Episcopal católica de Inglaterra y Gales, así como una posterior decisión de la Santa Sede.

Se ha dicho que la Iglesia católica podría recibir así a esa parte de la comunidad anglicana, otorgándole diversos privilegios -entre ellos, la exención del celibato para los sacerdotes- durante un largo periodo transitorio. Sin embargo, de momento no hay ninguna propuesta firme. El Card. Hume ha declarado solamente que, en su opinión, el Papa se mostraría "receptivo a satisfacer las necesidades pastorales, muy reales, de quienes deseen aceptar la autoridad del Santo Padre".

No habrá progresos más concretos en la búsqueda de soluciones hasta que la Conferencia Episcopal estudie la cuestión y pida formalmente a Roma orientaciones para proseguir el diálogo, lo que no hará antes de su próxima asamblea, programada para el mes de abril.

"Tercera provincia anglicana"

Al mismo tiempo, un centenar de anglicanos disconformes con la ordenación de mujeres pero que no desean marcharse de su Iglesia, han pedido una estructura jerárquica propia para sus comunidades. Estas personas, sacerdotes y laicos miembros del Sínodo de la Iglesia de Inglaterra, pertenecen a diversas organizaciones de anglicanos disidentes, que han constituido el grupo Forward in Faith. Los cien rebeldes abandonaron, en señal de protesta, el Sínodo general que estaba teniendo lugar la semana pasada en Westminster, para celebrar una reunión paralela, en la que hicieron pública su demanda.

La propuesta consiste en crear para los opuestos a la ordenación de mujeres una "tercera provincia anglicana", independiente de las ya existentes de Canterbury y York. Esta provincia no sería territorial, pero contaría con su propio arzobispo.

Es improbable que tal fórmula sea aceptada por el Sínodo general, que la considera equivalente a una "Iglesia dentro de la Iglesia", prácticamente un cisma. La oferta de la mayoría del Sínodo -aprobada el mes pasado por la Cámara de los Obispos- a los disidentes es que queden bajo la supervisión de unos obispos, nombrados al efecto, que se llamarían "visitadores provinciales". Esta solución va más lejos que la acordada en noviembre, cuando se dio luz verde a la ordenación de mujeres: permitir a los sacerdotes disconformes pasar a la jurisdicción de obispos que no admitan en sus diócesis el sacerdocio femenino (cfr. servicio 151/92). Pero tampoco la última propuesta ha logrado satisfacer al sector rebelde.

El futuro de la Iglesia de Inglaterra se decidirá probablemente en este tira y afloja, ya que la mayoría de los disidentes no desean pasarse al catolicismo. Tal como están actualmente las posturas de una y otra parte, parece muy difícil que se evite una división formal dentro de la Iglesia anglicana.


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