Próximo traslado de las carmelitas de Auschwitz

Para facilitar el entendimiento católico-judío

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Varsovia. Jean Kahn, presidente del Congreso de los Judíos Europeos (EJC), declaró el pasado 10 de enero en Varsovia que esperaba que la comunidad de carmelitas de Auschwitz se trasladara en breve a su nueva residencia. Kahn afirmó que la correspondiente comisión especial de la Iglesia católica aprobaba el traslado. Según Kahn la decisión final se tomará dentro de poco y con ella acabará el enfrentamiento católico-judío por esta cuestión. Los judíos, añadió, esperaban la mudanza desde 1986. En principio hay que suponer que van a cumplirse los pronósticos de Kahn. Es cierto que el nuevo convento está casi acabado. Pero ni las monjas ni el provincial de los carmelitas han dicho últimamente nada al respecto.

Desde 1984 las carmelitas se hallan en el edificio del Teatro Antiguo de Auschwitz (en polaco, Oswiecim), contiguo a lo que fue el campo de concentración. Algunos consideran el Teatro Antiguo como parte del complejo de Auschwitz, puesto que en él se almacenaron botellas de gas Zyklon, con el que los nazis asfixiaron a miles de presos. Debido a las protestas de diversas instituciones judías, que desde 1984 sostienen que los polacos quieren desjudaizar el lugar del holocausto, se acordó que las carmelitas abandonarían el Teatro Antiguo, y éste se convertiría en parte del museo de Auschwitz en correspondencia con los datos que tenía la UNESCO desde 1978.

Las cosas podrían haber sido de otra manera, mas lo cierto es que, tras muchos problemas, en diciembre de 1989 el cardenal Macharski de Cracovia comenzó a promover la Fundación Cracoviana. Una de sus metas era la erección en la ciudad de Auschwitz de un Centro de Información y Encuentros, al que iría anexo un convento, que en principio sería ocupado por las monjas que todavía están en el Teatro Antiguo.

La Fundación Cracoviana tiene serios problemas financieros, aunque algunas de las actividades del Centro están en marcha desde agosto de 1992. Las llamadas Casa de Encuentros y Casa del Peregrino están en fase de proyecto. Mientras tanto, en el convento se llevan a cabo trabajos de pintura. Entre el lugar de la nueva clausura y el Teatro Antiguo hay pocos metros de distancia. El Centro está abierto a todo tipo de iniciativas nacionales y extranjeras, pero especialmente a aquellas relacionadas con la juventud y el diálogo cristiano-judío.

José Grau

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