Contrapunto

Pluralismo de vía única

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La presidenta y el vicepresidente de la Unión de Religiosos de Cataluña (URC) han firmado y divulgado, parece que en representación de este organismo, una carta en la que se ponen de parte de 18 profesores de la Facultad de Teología de Cataluña que hace dos meses manifestaron públicamente ásperas críticas al nuevo Catecismo universal. La carta reitera las objeciones de los profesores: así, reclama la ordenación de mujeres, achaca al Catecismo la falta de "un pensamiento crítico" y un "sano pluralismo", y lamenta que no haya suprimido la legitimidad de la pena de muerte.

El Catecismo, conforme al mandato del Sínodo de los obispos, no pretende ser foro de discusiones entre escuelas, sino compendio de todo y sólo lo que constituye la fe católica. Si incluyese teorías de determinados teólogos, de Cataluña o de Massachusetts, causaría grave daño al pluralismo teológico, pues atribuiría autoridad a opiniones particulares, quizá perjudicando injustamente a los colegas discrepantes. Por eso el Catecismo no se pronuncia sobre las cuestiones que quedan abiertas a la disputa. Uno de esas cuestiones es la aplicación de la pena capital, que los católicos pueden personalmente aceptar o no, pero sin lanzar el anatema contra la opinión opuesta.

En cambio, los críticos de la URC sostienen un pluralismo de vía única. Ven falta de pluralismo cuando el Catecismo declara doctrinas contrarias a las opiniones de ellos. Pero si el Catecismo no se pronuncia sobre algún tema que ellos tienen decidido, entonces lo que echan de menos es uniformidad. Ahora bien, el Catecismo carecería de pensamiento crítico si adoptase las posturas de moda en algún sector de teólogos o religiosos. Por ejemplo, como es natural, no todos los religiosos de Cataluña están de acuerdo con las tesis de la mencionada carta. Se ve que la URC es una organización poco pluralista.


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