Pensiones: paso al sector privado

Varios países estimulan los fondos de pensiones para aligerar la carga del Estado

Página 1

Las pensiones por cuenta del Estado empiezan a no estar aseguradas. Los sistemas públicos basados en el reparto consumen cada vez más dinero mientras disminuyen los cotizantes. Por eso varios países, especialmente en Latinoamérica, intentan que los trabajadores se pasen a fondos privados.

En muchos casos se quiere seguir el ejemplo de Chile, que en 1980 sustituyó -no totalmente- el sistema público de reparto por uno privado de capitalización (ver servicio 41/94). Hasta ahora, la operación ha tenido éxito: el Estado se ha librado de una pesada carga -aunque es el garante último de los fondos privados-, pues más del 80% de los trabajadores han adoptado el nuevo sistema, y las cotizaciones son menores que antes. El único problema importante es que la agresiva competencia entrelos fondos ha elevado demasiado los costes de funcionamiento y ha provocado un trasiego continuo de clientes que van de una entidad a otra en busca de la mejor oferta. El gobierno busca la manera de estimular a la gente a no cambiar de fondo.

En Argentina, el sistema estatal de pensiones corre peligro. Las pensiones que se pagan superan a las contribuciones y los recortes establecidos están siendo combatidos en los tribunales. Los jueces dan la razón a todos los pensionistas que alegantener derecho a más. El gobierno advierte que, si siguen prosperando tales recursos, no podrá afrontar las compensaciones, y se dispone a proponer una ley para limitar la responsabilidad del Estado. A la vez, intenta animar a la gente a pasarse a planes de pensiones privados. Pero hasta ahora lo han hecho menos de la mitad de los 5,5 millones de ciudadanos previstos.

El gobierno de Colombia planeaba la privatización total de las pensiones, pero ha tenido que aceptar un sistema mixto. Los fondos privados competirán con el estatal para ganar clientes. Las contribuciones subirán del 8,5% al 13,3% de los salarios. Se pretende que la competencia fuerce al sector privado a mantener bajos sus costos. Pero está por ver si el sistema estatal, que tiene un fuerte déficit (el equivalente de 20.000 millones de dólares en 1992), podrá realmente competir sin recibir subsidios.

En Perú, la reforma -en vigor desde el año pasado- está teniendo más éxito. Hasta ahora se han pasado a fondos privados más de 900.000 trabajadores, o sea el 10% de la población activa. Esta es más o menos la misma proporción que se consiguió en Chile durante el primer año.

El plan mexicano es tímido y complicado. Las contribuciones son pequeñas, generalmente no más del 5% del salario. Los fondos tienen que invertir en bancos, que a su vez no pueden hacer con ese dinero otra cosa que prestarlo al banco nacional por un exiguo interés. Muchos dudan que los fondos puedan prosperar si no se les autoriza a hacer inversiones más rentables.

Bolivia ha ideado un sistema innovador para alimentar los fondos privados en la fase de transición, que es el gran problema del paso del reparto a la capitalización. El gobierno se propone privatizar las empresas estatales de mayor tamaño y después repartir la mitad de las acciones entre todos los bolivianos mayores de edad. Con ellas, el público podrá iniciar sus planes de pensiones.

En Europa, la República Checa acaba de autorizar los fondos privados de pensiones. Cuarenta entidades -varias de ellas extranjeras- han presentado la solicitud, aunque la lentitud administrativa no ha permitido dar el visto bueno más que a tres por el momento. En este país, las pensiones consumen más de un quinto del presupuesto estatal: el 20,6% el año pasado, y previsiblemente el 25% el que viene. El Estado premiará con un suplemento a los que se pasen a los fondos privados. No gravará a los clientes más que con un impuesto del 15%, que se pagará de una sola vez en el momento del retiro. Además, quiere retrasar la edad de jubilación de los hombres -60 años actualmente- hasta los 65 años.

En España no hay planes de sustituir total ni parcialmente el sistema público por fondos privados. Sin embargo, éstos se han extendido mucho, también como complemento o medida de seguridad entre quienes cotizan a la Seguridad Social. Actualmente hay cerca de un millón y medio de españoles con planes de pensiones, lo que supone un aumento del 26% en el último año.


Nuestra web utiliza cookies para facilitar el servicio. Si continúa navegando entendemos que las autoriza.