Minecraft

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Género: sandbox, construcción, aventura.
Plataformas: iOS, Android, PC, Mac, Linux, Xbox 360, Xbox One, PS3, PS4, PS Vita (próximamente). Desarrollador: Mojang AB.
Distribuidores: Mojang AB, Microsoft, Sony, Apple, Google.
PEGI: 7.
Contenidos: violencia y algún elemento de miedo caricaturizados.
Idioma: textos en español (según versión).
Precio: 19,95 € en PC/Mac/Linux, 18,99 € en PS3/PS4/Xbox 360/Xbox One, 5,49 € en Android, 5,40 € en iOS.
Página web

En un lustro este título ha encandilado a públicos de todas las edades y profesiones. Con su llegada a la práctica totalidad de dispositivos actuales y sus constantes actualizaciones, parece que su hegemonía será duradera.

Más allá de sus tranquilas melodías ambientales o su encantadora apariencia de videojuego de los años 90, son sus mecánicas las que sostienen el peso de un producto que no sorprende técnicamente.

Al iniciar una partida, el mundo abierto se genera aleatoriamente. Dicho mundo tiene vida, con climas, criaturas y ciclos día-noche propios, y será válido hasta que el jugador lo abandone por otro. Además se pueden mantener varios mundos a la vez usando las ranuras de guardado provistas, con lo que no tienen por qué perderse los avances.

Por defecto se explora el mundo en primera persona (con una vista en tercera persona opcional). El mundo consiste en una gran rejilla de piezas cúbicas, que pueden estar a distintas alturas (simulando el cielo, la tierra y el subsuelo) y tienen diversas propiedades para simular materiales varios (unos reales y otros fantásticos).

El jugador puede colocarlas y destruirlas en la rejilla para edificar a voluntad o almacenar los recursos naturales para alimentarse o, con tiempo e ingenio, crear útiles (armas, ropa, maquinaria rudimentaria…). Aunque la creación (“craft”) obedece a las leyes de la naturaleza reales, ciertos objetos escapan a ellas por su carácter mágico. Ahí radica parte del encanto del juego: hay que experimentar para averiguar sus misterios.

Dado que el mundo es un gran lienzo que da alas a la creatividad del usuario, es difícil establecer el objetivo porque varía en función de la persona. Mejor es hablar de dos estilos de juego básicos: la supervivencia y la construcción.

En el modo supervivencia hay que resistir el ataque de criaturas enemigas, representadas con gracia, que aparecen por la noche o en zonas oscuras. También hay que velar por la salud del protagonista alimentándole y mejorando su equipamiento. Conviene edificar un refugio donde pernoctar e investigar el entorno. Es la vertiente aventurera del juego, y como tal, consta de enemigos finales y dimensiones alternativas que explorar. Si se desea, puede ser una experiencia finita porque hay un gran enemigo a derrotar.

El modo creativo se centra en la libre construcción y prescinde de monstruos y leyes físicas. El jugador tiene un suministro ilimitado de todos los bloques y objetos del juego, que puede colocar y destruir de forma instantánea, y puede volar libremente por el escenario para edificar con comodidad. Fruto de este modo hay infinidad de creaciones sorprendentes para ser contempladas por la comunidad de jugadores.

Potencial educativo

La gracia del título es marcarse metas y compartir experiencias con otros usuarios. Hasta cuatro personas a la vez pueden jugar en una misma pantalla desde las versiones de consola (ocho conectados en línea), número que se multiplica exponencialmente online desde un PC. Además, en ordenador las posibilidades son infinitas: no solo hay actualizaciones oficiales de contenido y lotes opcionales de pago, sino que hay innumerables modificaciones gratuitas (no oficiales) que pueden alterar profundamente el objetivo, el aspecto y las mecánicas del juego. Su comunidad es inmensa. Se han hecho adaptaciones para usar en la escuela, que aprovechan el potencial educativo de Minecraft. Es también un título que los padres juegan junto con sus hijos.

Sobre qué versión escoger, todo depende de las exigencias del jugador. Las versiones de consola son más asequibles para empezar, y dentro de estas las de Xbox One y PS4 tienen una mayor distancia de carga en sus mundos. Sin embargo, no cuentan con la precisión del control por ratón o el inabarcable contenido disponibles para PC.

Con su aspecto ingenuo, Minecraft es un ambicioso juego cargado de posibilidades que hará las delicias de jugadores de todas las edades que gusten de la aventura y de la construcción estilo Lego. Fomenta la creatividad, el diseño arquitectónico, la gestión de recursos, la organización y el trabajo en equipo, de modo que usado con juicio puede enseñar lecciones valiosas a los niños.


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