Los niños Down, a la vista de todos

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Las exposiciones fotográficas al aire libre se están convirtiendo en vehículos cada vez más utilizados para trasladar el arte de los museos a la calle. Sin embargo, estas iniciativas suelen tener una vida efímera. Esta vez, los retratos que se exponen bajo el título Más allá de un rostro difícilmente podrían encontrarse en los museos, y todo indica que influirán decididamente en el futuro: se trata de 132 fotografías de niños y niñas con síndrome de Down, de entre un mes y seis años.

Se pueden contemplar durante el mes de junio en la céntrica Plaza de la Independencia de Madrid, rodeando la Puerta de Alcalá. La exposición es itinerante, y visitará otras ciudades de España.

La iniciativa es de la Fundación Síndrome de Down de Madrid (FSDM), y cuenta con la colaboración y el patrocinio de la obra social de Caja Madrid. Las fotografías miden un metro y medio de ancho y de alto, y están acompañadas por un mensaje escrito por los padres del niño.

El título de la exposición hace referencia a las historias de superación y cariño que hay detrás de cada uno de los casos, y pretende rendir tributo a “los otros protagonistas” de las fotografías: padres, abuelos, amigos...

También supone una llamada de atención acerca de la dignidad de estos niños, igual a la de los demás. Por eso, además de presente –la exposición en sí– y pasado –las historias que hay detrás–, Más allá de un rostro quiere servir de apoyo para el futuro: con los 132 retratos se editará un libro con el mismo título de la exposición que será distribuido en las maternidades. El objetivo es ayudar a las madres de hijos con síndrome de Down a que desde el principio lo acojan como un regalo. Además, se podrá comprar el libro en la sede de la FSDM.

La historia de la iniciativa es larga. Se ha tomado la idea de la exposición con la que la fotógrafa holandesa Eva Snoijink recorre Holanda desde 2009, y que tiene características similares. Hace casi un año que se empezaron a tomar las fotografías. Para financiar los gastos de la exposición, la FSDM creó un calendario con doce de las fotos y lo puso a la venta por cinco euros. Ahora, por fin, los 132 niños ya pueden mirar cara a cara a las calles de la ciudad, y a quien quiera devolverles la mirada.


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