Los crímenes de Alicia

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Autor: Guillermo Martínez

Destino.
Barcelona. (2019). 

336 págs. 

20,50 € (papel) / 12,99 € (digital).

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El argentino Guillermo Martínez (1962), licenciado en Matemáticas, hizo su doctorado en Lógica y más tarde estudió en Oxford. Estos datos biográficos influyen en las novelas que ha publicado hasta ahora, en las que abundan las alusiones a la lógica matemática. Ha publicado novelas como Acerca de Roderer, La mujer del maestro Los crímenes de Oxford –llevada al cine en una película dirigida por Alex de la Iglesia– y La muerte lenta de Luciana B. También ha escrito ensayos y libros de cuentos. ConLos crímenes de Alicia, continuación de Los crímenes de Oxford, ha ganado la última edición del Premio Nadal.

En esta novela, Martínez parte de un hecho real que encontró cuando escribía un artículo biográfico de Lewis Carroll, autor de Alicia en el país de las maravillas: el hallazgo de unas páginas arrancadas de sus diarios. EL hecho le da pie a una trama inteligente que convierte en el eje del argumento de su novela, que se basa en la investigación para conocer quién las arrancó, por qué motivo y con qué fin.

La acción se sitúa en Oxford, en 1994. La Hermandad Lewis Carroll ha decidido editar los diarios del autor de los libros de Alicia. Una joven becaria, Kristen Hill, al estudiar los cuadernos originales, descubre que se han sustraído algunas páginas y llega a descubrir la clave del robo. Todo apunta a que en esas páginas se hace referencia a la afición de Carroll por la fotografía, y en concreto por las fotografías de niñas. Y aunque plantea un tema delicado, el autor acierta en su tratamiento, que expone sin alusiones morbosas. A partir de ahí, comienzan a sucederse los crímenes que buscan evitar la publicación de las páginas que faltan.

Interesante novela, bien escrita, con un estilo y una prosa cuidados y un argumento diseñado con pericia, con numerosos personajes bien perfilados. Se trata de una novela policiaca de corte británico, con crímenes planteados con inteligencia y que se explican sin excesivo dramatismo ni concesiones a lo truculento. Algunos de estos crímenes son sutiles, como el envenenamiento con bombones.

La novela detalla el ingenio con que se siguen las pistas que deja cada uno de los crímenes, hasta hacer el retrato robot del autor y dar con él. Como en otras obras del autor argentino, abundan referencias a las matemáticas y a la lógica, en especial en los diálogos entre el profesor de Lógica, Arthur Seldom, que es miembro de la Hermandad Lewis Carroll, y su alumno argentino, ambos protagonistas de Los crímenes de Oxford.

Al final de la novela, Guillermo Martínez aclara que estamos ante una ficción: ni los protagonistas ni la Hermandad Lewis Carroll son reales. Ni siquiera el Oxford que recrea responde exactamente al mapa de la ciudad.


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