Lo que interesa son las eternas preguntas

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Un reportaje sobre las conversiones al catolicismo en Holanda (cfr. servicio 64/96) ha provocado una polémica, a veces con tonos ásperos, que sigue abierta. Marjoleine de Vos, redactora del diario NRC Handelsblad, interviene en este periódico (4-X-96) para manifestar que a quien se siente atraído por la fe lo que le interesan son las cuestiones esenciales.

"Para quien no pertenece a ninguna confesión religiosa ni es creyente, y a pesar de todo piensa entender algo de lo que la palabra 'Dios' podría representar, o para quien desea incluso que se convierta en una experiencia, la cuestión de si la Iglesia católica se portó bien o menos bien en algunos momentos de la Edad Media o de por qué la Virgen María no pudo evitar el atentado al Papa, no viene mucho a cuento.

"A la gente que comienza a sentirse atraída por la Iglesia, le interesan las eternas preguntas de siempre, desentrañar el sentido de lo que acontece, el consuelo, la solidaridad profunda.

"Estos no son deseos contra los que haya que luchar; son sentimientos de los que la Iglesia ya se ha ocupado, y con fruto. Lo mismo que el arte y, a veces, los dos unidos. Quien se emociona con la música sagrada, con los salmos o con cuadros o poemas que expresan fe en algo más grande de lo que nosotros somos, puede anhelar esa fe. Quizá no se puede alcanzar por otros motivos, pero satisface un deseo que todo el mundo reconoce dentro de sí, al menos si se es sincero y no se tiene miedo a ser expulsado de la 'Iglesia de la Razón'".

La periodista añade que el contraste entre la infinitud y nuestra pequeñez no es patrimonio exclusivo del cristianismo. "Pero esto no quita para que, en nuestra impotencia, desesperación o ignorancia, nos gustaría experimentar que una eternidad divina supera nuestra existencia".


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