EL Observatorio

Latín: una lengua no tan muerta

Página 1

La lengua latina lleva “muerta” cientos de años, por lo que surge la interrogante de por qué la Iglesia católica mantiene vivo su vínculo con ella. Interrogado sobre esta cuestión por Crux, el P. Roberto Spataro, secretario de la Pontificia Academia para el Latín, responde que el latín no es solo la lengua de muchos textos católicos de gran importancia, sino un vehículo para conectar con la milenaria herencia de la Iglesia.

Según explica el sacerdote, “en el Vaticano, varios de los más importantes documentos emitidos por el Papa y la Santa Sede son escritos oficialmente en latín”. La versión normativa de la Biblia que utiliza la Iglesia, la Vulgata, está precisamente en latín.

Además de este motivo práctico, añade, el latín da la posibilidad de entrar en contacto con el vasto patrimonio de la Iglesia a través de los siglos, y de “descubrir que este mismo idioma ha sido por mucho tiempo la vía de diálogo entre fe y razón”.

Precisamente la edición de este año del concurso de humanidades que organiza el Vaticano tiene por tema el latín. El ganador, que será seleccionado por el Papa Francisco, será galardonado con unos 20.000 euros. El Premio de las Academias Pontificias, patrocinado por el Pontificio Consejo para la Cultura y la Pontificia Academia para el Latín, fue fundado por Benedicto XVI en 2012 por medio del motu proprio titulado Latina lingua.

“El Papa Benedicto –señala el P. Spataro– quiso motivar a la Iglesia universal para que no olvide que el latín es la clave de un enorme tesoro de sabiduría y conocimiento”. Ya en 1962, san Juan XXIII redactó la constitución apostólica Veterum sapientia, en la que “solemnemente declaró” que el latín tenía tres características distintivas que lo convertían en el “idioma adecuado para la Iglesia católica romana”.

Solo porque la Iglesia es, por naturaleza, católica, o sea, universal, el latín es también internacional, sin que pertenezca a ningún país en particular, y dado que no es una lengua viva, es inmutable. Todo esto “lo hace perfecto para las consideraciones dogmáticas y litúrgicas, en la medida en que tal actividad intelectual necesita de un lenguaje lúcido que no dé lugar a ambigüedades en la expresión”.

El académico señala que las ediciones originales de los libros litúrgicos del rito romano están en latín para asegurar “la necesaria unidad en la oración oficial de la Iglesia. De hecho, las traducciones modernas de estos textos están basadas en el original latino”.

Finalmente, el P. Spataro alude a las cuestiones estética y espiritual: el latín “es una lengua bella y elegante, y la Iglesia ha sido siempre amante de las artes y la cultura”. Con su expresión rítmica y melódica, agrega, “contribuye a crear una fascinante atmósfera de sacralidad y misterio que ayuda a los celebrantes y a los participantes a asir lo inasible, que es Dios mismo”.

Los temas de discusión propuestos para el evento vaticano son dos: “Propuestas metodológicas actuales para la enseñanza del latín” y “Tratamiento del antiguo latín cristiano entre la Edad Media y la Edad Moderna”. “Tras un arduo y detallado debate entre los miembros de la Academia, se eligieron estas dos áreas por parecer inspiradoras. Muchos investigadores están estudiando la influencia del latín clásico y cristiano a través de los siglos”.

“Además –agrega–, en los últimos años se han adoptado en todo el mundo nuevas y exitosas metodologías para la enseñanza del latín, especialmente el denominado ‘método natural’, según el cual el latín debe ser enseñado como una lengua hablada”.

“Nuestra gran esperanza es presentarle al mundo este idioma y esta tradición maravillosa”, así como que “¡más y más estudiantes, tanto laicos como clérigos de todo el mundo, de diferentes sitios y contextos culturales, vengan a estudiar con nosotros!”.


Nuestra web utiliza cookies para facilitar el servicio. Si continúa navegando entendemos que las autoriza.