Las tunecinas podrán casarse con un no musulmán

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El gobierno de Túnez ha anunciado la abrogación de una circular de 1973 que prohibía a las tunecinas musulmanas casarse con un hombre de otra religión, si este no se convertía al islam. Esta libertad de elegir cónyuge ha sido una reivindicación exigida por asociaciones feministas y por todos los que defienden la adaptación de las interpretaciones tradicionales de la sharía o ley islámica a la nueva Constitución de 2014.

Hasta ahora, la ley tunecina permitía, conforme a la tradición islámica, que un musulmán se casara con una mujer de fe cristiana o judía. En cambio, no se aceptaba la situación inversa. Para que se reconociera el matrimonio, el hombre de otra religión tenía que presentar un certificado de conversión al islam. Y si una tunecina musulmana se casaba en el extranjero sin ese certificado, su matrimonio no podía ser reconocido en Túnez.

Aunque no existen estadísticas fiables, las asociaciones que reclamaban el cambio decían que la prohibición era origen de sufrimientos para miles de mujeres afectadas y sus familias. También criticaban la discriminación que en este campo sufrían las mujeres respecto a los hombres. Según la interpretación tradicional, un musulmán puede casarse con una mujer de otra religión, porque sus hijos serán siempre musulmanes.

A mediados de agosto, el presidente Essebsi pidió al gobierno que eliminara la circular de 1973 y todos los textos relacionados. El gobierno es una coalición entre el partido Ennahda, islamista moderado, y Nidà Tunis, de tendencia conservadora y laica. En el gabinete figuran ocho mujeres, algunas en puestos importantes.

Ennahda no ha sido capaz de articular una posición común respecto a esta medida, que ha sido criticada por algunos imanes por contradecir la sharía. Pero los partidarios de la medida sostienen que la nueva Constitución aprobada en 2014 garantiza la libertad de creencia y la igualdad de todos ante la ley.

También en este aspecto Túnez está tenido un papel pionero entre los países árabes. A finales de julio el Parlamento aprobó por unanimidad una ley sobre la violencia contra la mujer y está en marcha una comisión para enmendar la actual legislación sobre la herencia que discrimina a la mujer.


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