Las fuentes de ingresos de las ONG están poco diversificadas

Datos de Francia y España muestran que gran parte de los fondos provienen de subvenciones públicas y de un reducido número de donantes

Página 1

Las ONG captan cada vez más recursos para sus actividades humanitarias, pero su financiación presenta un punto débil: está demasiado concentrada en fondos públicos y en un número reducido de fuentes. Para asegurarse mayor estabilidad y tener una base social amplia, necesitan diversificar sus ingresos con más donantes privados. En esto coinciden sendos estudios recién publicados en Francia y en España.

En Francia, la Comisión Cooperación Desarrollo (CCD), un organismo consultivo, elabora un informe bienal con el título Dinero y organizaciones de solidaridad internacional. El último ha salido este mes, con datos de 2001 sobre 157 ONG que gestionaron en total unos 700 millones de euros. El estudio español es la segunda edición de la Guía de la Transparencia y las Buenas Prácticas de las ONG, que la Fundación Lealtad presentó en diciembre. Se refiere a 68 ONG españolas que representan el 30% del sector y mueven entre todas 480 millones de euros anuales. La Guía califica el funcionamiento de las organizaciones según nueve criterios. En ambos casos, la participación de las ONG es voluntaria.

La dependencia de fondos públicos es importante en las ONG francesas (40% de los recursos totales) y más aún en las españolas (52%). En Francia la proporción ha variado poco en los últimos años: anteriores informes de la CCD registraban el 39% en 1995 y el 44% en 1997 (ver servicio 35/99). En España, el porcentaje subió a mediados de los noventa: 33% en 1991, 61% en 1997, según otros estudios (ver servicio 71/99).

La mayor parte del dinero procede de unas pocas fuentes. Más del 80% de las subvenciones públicas a las ONG francesas es aportado por tres entidades: la Unión Europea (casi el 45%), la Administración francesa (22%) y la ONU (14,6%). Las donaciones privadas están más diversificadas; en este capítulo lo más notable es el retroceso del mecenazgo por parte de empresas, que ahora proporciona menos del 15%.

En España, la Guía encuentra una situación similar, medida de otra forma. En más de un tercio de las ONG estudiadas, los fondos de origen privado no llegan al 10% y más de la mitad de los ingresos totales provienen de una sola fuente.

En los dos países se observa además una fuerte concentración de los recursos en las ONG más grandes. De las 157 ONG francesas incluidas en el informe de la CCD, 20 acumulan el 77,4% de los fondos. En España, la mitad de las donaciones privadas son para cinco ONG (Cáritas, Intermón Oxfam, Manos Unidas, Médicos Sin Fronteras y UNICEF) y las 17 que más recaudan reciben el 90%.

La CCD suministra también algunos datos significativos sobre el empleo del dinero. Pese a la insistencia teórica en favorecer iniciativas en los mismo lugares adonde se destina la ayuda, el hecho es que en los últimos diez años, las ONG francesas han subido del 54% al 70% la parte de su gasto en el extranjero invertida en proyectos propios, mientras que han bajado del 16% al 10% la dedicada a apoyar organizaciones hermanas en otros países. En cuanto a la distribución por regiones, resulta que los fondos para África, el continente más necesitado, han bajado del 46% al 25,3% en el mismo periodo. Por tipos de proyecto, el mayor capítulo es el de ayudas de emergencia (16,2%); las actuaciones en medio ambiente y desarrollo sostenible reciben el 1,5%, y el desarrollo urbano, el 1%. Los gastos administrativos permanecen estables en torno al 16% del total; en cambio, la competencia por las donaciones ha hecho que el coste de las campañas de recaudación suba del 6% al 9% en el último decenio.


Nuestra web utiliza cookies para facilitar el servicio. Si continúa navegando entendemos que las autoriza.