El Observatorio

Las familias de clase media ya no son mayoría en EE.UU.

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La que fue una vez fundamento del sueño americano y de la economía estadounidense, la clase media, sólido pilar del gasto en consumo, ha experimentado un descenso tal que ya no agrupa a la mayoría de la población adulta en ese país, según un estudio del Pew Research Center, citado por Los Angeles Times.

El rápido crecimiento de los hogares de mayor nivel económico, aparejado con el incremento del número de receptores de ingresos más modestos, normalmente con menor nivel de instrucción, ha empujado al segmento de ingresos medios ligeramente por debajo del listón del 50% de la población, cuando en 1971 constituían el 61%.

En cambio, ha aumentado la población en los extremos: los de “muy altos ingresos” han pasado del 4% al 9% de la población desde 1971, y los de “muy bajos”, del 16% al 20%.

En parte, esto se debe a que las clases bajas se han engrosado con la llegada de muchos inmigrantes sin cualificación laboral. Así lo indica el descenso general de los latinos en la escala de ingresos desde 1971. Por su parte, los adultos negros son lo que han hecho los mayores progresos en cuanto a ingresos desde 1971, aunque sus posibilidades de insertarse en la clase media son significativamente menores que las de otros grupos.

Para ilustrar lo que el Pew considera “clase media”, el diario lo ejemplifica con un hogar de tres personas con ingresos anuales de 42.000 a 126.000 dólares. A la luz de esto, podría ser impropia la clasificación que aún hacen de sí mismos muchos estadounidenses, que sin llegar a esas cifras o tras sobrepasarlas ampliamente, se perciben a sí mismos como clase media. Esto refleja, según L.A. Times, “una suerte de herencia cultural relacionada con el sueño americano de confianza en uno mismo”.

Esa percepción, sin embargo, ha sufrido modificaciones, toda vez que en 2008 el 63% se consideraba parte de ese estrato socioeconómico, mientras que, tras pasar lo peor de la crisis, ya en la pasada primavera, Gallup constataba que solo el 51% mantenía esa opinión.

No obstante, como el concepto sigue atrayendo, se entenderá que el estado de la clase media se ubique en el foco del debate económico en esa carrera de fondo que es la campaña por alcanzar la Casa Blanca.

Patrick Egan, docente de Política en la Universidad de Nueva York, estima que los resultados de las investigaciones del Pew y de Gallup sugieren que el público estará más atento a las propuestas políticas de redistribución de la riqueza. “Los estadounidenses –expresa– tienen una suerte de renuencia a abrazar una abierta lucha de clases, [pero] si hay más que comienzan a verse a sí mismos en el nivel inferior, ya veremos cómo los políticos les siguen”.

Según el Pew, si bien todos los ingresos medios de todos estratos socioeconómicos han decrecido desde el año 2000, y particularmente desde la recesión de los años 2007 a 2009, los hogares de más altos ingresos han experimentado un declive comparativamente menor. En un rango de tiempo más amplio, de 1971 a 2014, el ingreso medio de los hogares más ricos subió un 47%, hasta los 174.600 dólares; los de la clase media, un 34%, hasta los 73.400 dólares, y los de menores ingresos solo atestiguaron una subida del 28%, hasta los 24.000 dólares.


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