Las Crónicas de Narnia. El león, la bruja y el armario

The Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the Wardrobe

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Director: Andrew Adamson

Guión: Ann Peacock, Andrew Adamson, Christopher Markus y Stephen McFeely. Intérpretes: Georgie Henley, Skandar Keynes, William Mosely, Anna Popplewell, Tilda Swinton. 140 min. Todos. (V)

Versión cinematográfica de la primera de las siete "Crónicas de Narnia", saga de fantasía heroica escrita entre 1950 y 1956 por el filólogo y apologista anglicano C.S. Lewis (ver Aceprensa 62/05). En ella, cuatro hermanos ingleses son trasladados a una casa campestre durante los bombardeos alemanes sobre Londres de 1940. Pronto los chavales descubren un armario mágico a través del que acceden a Narnia, un mundo de fantasía habitado por todo tipo de animales que hablan. Allí lucharán contra la malvada Bruja Blanca, que tiraniza Narnia contra la voluntad de Aslan, un impresionante león, terrible y hermoso a la vez, compasivo pero también justo, que es Hijo del Emperador de Allende los Mares.

Lo mejor de esta poderosa película es su fidelidad a la novela original y a la rica tradición de costumbrismo fantástico en que se basa. Así, un jugoso retrato del modo de ser británico oxigena la épica fantástica con constantes golpes de humor, y sobre todo llena de humanidad a todos los personajes, tanto realistas como fantásticos, dando así a los actores todas las facilidades para ganarse al espectador. Por su parte, el neozelandés Andrew Adamson -codirector de las dos partes de "Shrek"- exprime las posibilidades actuales de la animación digital y ofrece un arranque antológico, un desarrollo algo irregular pero con muchos momentos espléndidos -como el sacrificio de Aslan- y una brillante batalla final, con una mezcla sugerente de mitología clásica y nórdica.

Por lo demás, la película dibuja con nitidez la inocencia, valentía y capacidad de sacrificio de los niños, pero también sus defectos, a veces graves. Y en el duelo entre Aslan y Jadis se aprecia claramente su paralelismo alegórico con Jesucristo y Satanás. Con todo esto queda una excelente película familiar, cuya violencia está sabiamente atemperada y que despliega con rigor y buen humor una antropología cristiana tan atractiva como la de "El Señor de los Anillos".


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