Muchos cambios técnicos y poca innovación de contenidos

La televisión busca nuevas ventanas

Página 1

A pesar de las diferencias propias de cada país, el mercado televisivo mundial se encuentra en un momento de cambio que parece afectar sólo a la manera de transmitir los contenidos. Ante la próxima desaparición de la televisión hertziana en Europa, las grandes cadenas y las empresas de telecomunicaciones disponen de nuevas tecnologías: telefonía móvil, Internet de banda ancha, cable, emisión digital, satélite.

Desde hace casi diez años, compañías nacidas en el ámbito digital, como Microsoft o Apple, están buscando la forma de integrar la televisión e Internet, si bien no han podido dar con la fórmula mágica. Mientras, las compañías de telecomunicaciones han preferido controlar ambos entornos, sin preocuparse excesivamente de lograr un producto híbrido, como ha sido el caso de AT&T en Estados Unidos, Deustche Telekom en Alemania o Telefónica en España y gran parte de América Latina. Por su parte, algunas empresas de programación están consiguiendo algo ligeramente diferente a lo que el mismo Bill Gates se propuso: ofrecer televisión e interactividad gratis a través de Internet.

De KaZaA a Joost

El danés Janus Friis y el sueco Niklas Zennström comenzaron el año pasado el desarrollo de Joost. Friis y Zennström habían lanzado al público en 2001 el software KaZaA, dedicado a compartir archivos por Internet. En 2003 crearon Skype, basado en la misma tecnología que KaZaA, pero destinado a la transmisión de voz por la red (telefonía IP). Dos años más tarde, vendieron Skype a eBay por 2.100 millones de euros.

¿Qué es Joost? En resumen, podría decirse que se trata de un KaZaA o un Skype que ofrece televisión por Internet. Cada ordenador conectado a Joost permite el funcionamiento de la red de distribución, por lo que el peso de la transmisión ya no descansa en el servidor de donde originalmente se obtiene el contenido.

En esta ocasión, y al contrario que con KaZaA, no existen problemas legales. KaZaA supuso un litigio por derechos de autor que acarreó el pago de 100 millones de dólares en indemnizaciones. Por el contrario, el contenido que ofrece Joost está acordado con las productoras y cadenas que deciden adherirse por contrato. Se trata de canales profesionales, no de contenidos generados por los usuarios como en YouTube.

Entre los proveedores de Joost destacan Viacom y su canal Paramount Pictures, CBS, Endemol y Warner. Pero, por ahora, los contenidos disponibles no aportan gran cosa: trailers, clips musicales, secuencias cómicas, etc. Por otra parte, Joost incluye herramientas que permiten la interactividad de los espectadores; envío de e-mails, espacios de chat, participación en directo, votaciones, etc. El modelo de negocio de Joost es el de incluir anuncios en los vídeos. Según los directivos publicitarios, este medio permitirá conocer con detalle el alcance real de la publicidad, su efectividad sobre personas y segmentos determinados. De momento, no llega al millón de espectadores la audiencia de Joost, pero sus competidores (Babelgum, LiveStation, Zatto) se encuentran muy lejos de esa cifra.

En teoría Joost permite una buena calidad técnica, pero en la práctica dependerá del ancho de banda disponible, pues con 1 MB por segundo la imagen llega con paradas. En un principio, el crecimiento de Joost, y la expansión del número de sus usuarios, deberá traducirse en una mejora de la transmisión.

YouTube: cantidad sin calidad

Hasta la fecha, la plataforma de vídeo por Internet más visitada es YouTube, la web aparecida en 2005 y que al cabo de año y medio fue adquirida por Google al precio de 1.650 millones de dólares. YouTube cuenta con varias ventajas. Para empezar, el contenido lo suministran los internautas por medio de la misma web, sin necesidad de instalar ningún software nuevo. Por otra parte, el público general está poco acostumbrado a ver televisión por la red, si bien ya se ha habituado a consultar vídeos de corta duración, lo que constituye la oferta de YouTube. Además, dentro de YouTube, existen canales específicos de emisoras de televisión, organizaciones sociales y políticas. Se trata de espacios oficiales donde se recopilan vídeos muy breves (de uno a tres minutos), aunque en ocasiones también cuelgan boletines informativos de hasta 30 minutos.

Sin embargo, la calidad de la imagen dista bastante de ser óptima (lo opuesto al caso de Joost), y de momento no se han aclarado aspectos legales, en especial los relativos a los derechos de autor y al modo de evitar ciertas imágenes (pornografía, violencia, etc.).

La publicidad sí paga

Se detectan dos grandes tendencias que marcan el ritmo de la nueva televisión. Por una parte, la necesidad de involucrar a los espectadores. Por otra, la tremenda dificultad de que los espectadores paguen por ver la televisión. En Estados Unidos, compañías como ABC, CBS o NBC están detectando que sus vídeos por demanda tienen buena acogida, siempre que se puedan ver gratuitamente. Las cadenas procuran generar ingresos por medio de anuncios cortos insertados en el vídeo.

La interacción con los espectadores viene dada por dos pautas: su participación en directo y su valoración de los contenidos. Paulatinamente, por ejemplo, los programas de televisión muestran en pantalla los mensajes SMS que reciben, lo que supone una nueva fuente de ingresos. Por otra parte, algunas experiencias de series de televisión para móvil e Internet permiten cuantificar con gran precisión la audiencia y el interés de las series. Según informa Le Monde (27-09-2007), durante este año se han producido en Francia varias sitcoms de hasta 40 ó 50 capítulos, de corta duración y escaso presupuesto, que se pueden descargar desde la web. Incluso la cadena TF1 participa en estos proyectos.

España representa un caso evidente de incertidumbre respecto a qué tecnología subsistirá. Telefónica, la principal compañía de telecomunicaciones del ámbito hispanohablante, se ha asegurado una presencia hegemónica en dos modelos de distribución ya establecidos y de su propiedad: la banda ancha de Internet (basada en su red de telefonía fija) y la telefonía móvil.

Los movimientos de Telefónica

Por medio de Imagenio, Telefónica oferta al mercado doméstico un paquete de varias docenas de canales, más o menos similar al de la competencia. Dentro de la televisión por ADSL, Imagenio engloba a la mayoría de abonados, con 450.000 clientes al final del primer semestre de este año. Según la agencia estatal Red.es, la televisión por ADSL contaba a principios de 2007 con 635.000 hogares conectados.

En otro nivel, Telefónica dispone de Emoción, un servicio de contenidos casi iguales a los de Imagenio, pero para teléfonos móviles. Como colofón, Telefónica distribuirá en Europa iPhone, el terminal desarrollado por Apple y pensado para conexión a Internet y reproducir vídeo y música de calidad: una mezcla de su popular iPod y de un Blackberry.

Sin embargo, la logística de Telefónica puede convertirse en su talón de Aquiles. En primer lugar, la línea ADSL se emplea para Internet y televisión. De modo que, si se produce una incidencia en un servicio, existe la posibilidad de que interfiera en los otros, algo que no sucede con la competencia. Por otro lado, la compañía requiere ingentes innovaciones en sus redes y en su sistema de servidores, para poder soportar el tráfico que generan los paquetes ofertados por ADSL, y los que se pretenden servir por telefonía móvil.

Por cable y por satélite

La competencia de Telefónica apenas puede mejorar el paquete de canales de televisión, puesto que la mayoría de los canales coinciden. Por una parte, Ono dispone de la principal y casi única red de cable (coaxial y fibra óptica) del país, por lo que es líder en esta modalidad de distribución. Ono cuenta con un número estable de abonados (922.000 en la actualidad, según la propia empresa), y un crecimiento sostenido en el consumo de televisión.

En octubre de este año, el 7,45% de la audiencia total nacional corresponde a Ono, por lo que se consolida como la primera compañía española en televisión de pago, sector donde copa el 44,6% de la audiencia. Y, lo más importante, ofrece sin coste adicional películas sin cortes publicitarios. Al igual que Telefónica, Ono comercializa telefonía, Internet de banda ancha y televisión, pero, al tratarse de sistemas diferenciados, las incidencias en un servicio no afectan al resto.

El tercer protagonista de la televisión de pago es el satélite, que no supera la oferta de contenidos, excepto en aspectos puntuales. El satélite implica una instalación más engorrosa y carece de la posibilidad de servicios integrados con telefonía e Internet. Desde hace cuatro años, existe básicamente un único operador de satélite en España, Digital+ (propiedad de Sogecable), y sus resultados económicos empeoran ejercicio tras ejercicio. Su audiencia actual es del 4%, medio punto menos que en 2006, y su número de abonados está estabilizado en torno a 2 millones.

Desde este verano, se especula con la posibilidad de que Telefónica compre Digital+, lastrado por la deuda acumulada. Por ahora, y como fruto de un acuerdo de la compañía con Telefónica-Imagenio, Sogecable comenzará a comercializar su nueva oferta, “Trío+” (televisión, telefonía e Internet), en diciembre. Sogecable consigue, de este modo, poder ofrecer telefonía e Internet -algo que, hasta ahora, no tenía- y, a su vez, Telefónica lograría incrementar su base de abonados en Imagenio: la distribución satelital de Digital+ le permitirá superar las limitaciones técnicas que ahora le impiden ofrecer servicios por ADSL en ciertas zonas.

En total, la televisión de pago en España está presente en 3,5 millones de hogares, el 22,3% del total, según Red.es. El gasto medio por abonado supera los 34 euros mensuales.

Por otro lado, la televisión digital terrestre (TDT) se emite gratis, con algunos canales menos que la de pago (caso de la Fox o AXN, entre otros), y sólo requiere de un receptor, sencillo y barato, que se incorpora al televisor, así como una adaptación en la antena colectiva del inmueble. En septiembre, la TDT generó el 8,1% de la audiencia total, el 60% de la cual se debió a la televisión generalista, que también se recibe por emisión hertziana.

Lo previsto es que el “apagón analógico” se produzca en España en abril de 2010, pero las televisiones privadas han criticado los planes del gobierno. Se quejan de que la TDT no tiene suficiente audiencia y hay mucho retraso en el equipamiento de antenas y descodificadores necesarios para la recepción.

Falta innovar en los contenidos

Frente a la TDT, las plataformas de pago cuentan con unos servicios añadidos que justifican la cuota mensual: ciertos canales como Fox, AXN, Cartoon Network o National Geographic, las películas sin publicidad, y los partidos de fútbol y películas de estreno (que se demandan y se pagan aparte).

Sin embargo, La Sexta, una emisora nacida en 2006 y que emite en abierto, ha adquirido casi todos los derechos de transmisión de fútbol, baloncesto y Fórmula 1, por lo que algunas plataformas de pago deberán replantear parte de su negocio, antes de que todos los hogares españoles reciban TDT. Por ahora, y en lo relativo a las retransmisiones deportivas, el único valor destacado de la televisión de pago son algunos partidos de la Liga de Campeones y de la Liga nacional. Eso sí, los dueños de La Sexta han solicitado al gobierno que dentro de la TDT puedan incluirse contenidos de pago.

Frente a los cambios en la forma de emitir, se ha venido poniendo el acento en la cantidad de nuevos canales que se pueden ofertar. Pero muy poco se ha innovado en la calidad de los contenidos. Productos como Disney Channel, largometrajes sin cortes publicitarios, las series de la Fox o los reportajes de National Geographic descuellan como los puntos fuertes de la televisión de pago.

Cuatro, emisora española integrada en Prisa-Sogecable, se desmarca del panorama general con una parrilla novedosa. Cuatro ha introducido algunos programas que aportan otra forma de hacer televisión. Soy lo que como, SOS adolescentes y Supernanny (formato importado del Reino Unido) presentan de forma, realista y positiva la vida cotidiana de los espectadores y de sus problemas: cuidado de la casa y la dieta, o bien la educación de los hijos.


Nuestra web utiliza cookies para facilitar el servicio. Si continúa navegando entendemos que las autoriza.