La esperanza de la Navidad llega a las minorías cristianas

Página 1

“¿Cómo celebrar a Cristo Rey de la Paz cuando algunos de nuestros hermanos y hermanas en el norte de Nigeria y, especialmente en la parte nororiental, están siendo atacados constantemente sin provocación [alguna por su parte]?”. La pregunta de Mons. Augustine Obiora Akubeze, arzobispo de Benín y presidente de la Conferencia Episcopal de Nigeria, es similar a la que se están haciendo en estas fechas otras Iglesias donde los cristianos son minoría. Y la respuesta tanto en Nigeria como en Siria o Iraq, también es parecida: para las minorías cristianas en estos países, la Navidad es sinónimo de paz y de esperanza.

(Actualizado el 25-12-2018)

En su mensaje de Navidad, Mons. Obiora Akubeze continúa la lista de motivos que podrían tener los cristianos de Nigeria para cerrarse al mensaje de alegría que la Iglesia trae en estas fechas. Y tras la enumeración, llega el recuerdo de lo esencial: “Celebramos la Navidad porque no ponemos nuestras esperanzas en los simples mortales. Nuestra ayuda está en el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra”.

El texto, del que se hace eco la Agencia Fides, se cierra con un llamamiento a todos los nigerianos “a compartir la paz y el amor que Cristo nos trajo con su nacimiento. El nacimiento de Cristo nos ofrece la oportunidad de compartir juntos nuestra humanidad común. En Nigeria debemos abrazar la paz proclamada por Cristo. Compartamos el amor y evitemos la amargura. Que Dios bendiga a Nigeria y haga prosperar nuestra tierra”.

Belén sin techo

En ocho años, los cristianos en Siria han disminuido del 10% al 4% de la población

La misma música, aunque con letra distinta, suena en el testimonio de los jóvenes cristianos que este año se han encargado de montar el belén en la catedral maronita de Damasco (Siria). A diferencia de las representaciones tradicionales del portal, que sitúan a la Sagrada Familia en un establo o en una gruta, estos jóvenes han optado por colocar las figuras al aire libre, en recuerdo de los 13 millones de refugiados sirios que han tenido que huir del país a consecuencia de los casi ocho años de guerra.

“El Niño Jesús es uno de ellos –explica a la Agencia Fides el arzobispo maronita Samir Nassar–. Queríamos ser solidarios con nuestros compatriotas refugiados, empobrecidos y olvidados, con este pesebre sin techo, como ellos: a cielo abierto, de donde proviene la única esperanza”.

Precisamente a los cristianos de Siria ha dedicado Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) su campaña de Navidad “Indestructibles en la fe”, con la que quiere ayudarles a aliviar su sufrimiento y apoyar la presencia cristiana en Oriente Medio. “En 2011, antes de la guerra –dice la nota de prensa de la campaña–, los cristianos sirios suponían el 10% de la población, unos 2,5 millones de personas. En la actualidad, tras la sangría de este conflicto armado, la cifra ha disminuido y no llegan al 4% de la población total”.

A los cerca de 30 millones de euros que AIN ha enviado a los cristianos sirios desde el comienzo del conflicto, sumará ahora nuevos proyectos que incluyen ayudas para afrontar gastos de emergencia (comida, ropa…), reconstrucción de casas particulares y edificios de la Iglesia, formación y atención espiritual…

Misión de unidad

En Iraq, otro lugar de donde miles de cristianos han muerto o emigrado a causa de la guerra o el terrorismo, la minoría católica esta Navidad estará acompañada por el secretario de Estado vaticano, Card. Pietro Parolin, que celebrará la misa de Nochebuena en Bagdad. Parolin permanecerá en el país hasta el 28 de diciembre y visitará otras ciudades habitadas por cristianos.

El primado católico iraquí, Card. Luis Rafael Sako, arzobispo de Bagdad, en su mensaje de Navidad toma pie de la situación que sufre su país para subrayar la misión de paz y unidad entre todos los hombres que tienen los cristianos en el mundo. Por contraste, “cuantos son fuente de división, crean caos y confusión exasperando los preceptos de la religión, de la etnia o del género, no creen en Dios y no tienen título para definirse hombres de fe”, señala en el mensaje, del que AsiaNews ofrece la traducción de algunos fragmentos.

Pero la violencia y el odio pueden ser vencidos por el poder regenerador de la Redención, añade el Card. Sako. “No obstante las muchas maldades que alberga el corazón del hombre, el cristiano posee gracias suficientes para llevar a cumplimiento el proyecto de renovación interior”. Es una posibilidad abierta a todos, pues “cada ser humano encuentra en Jesús un ejemplo perfecto de humanidad que hay que seguir y se conforma a la imagen de Dios”.

El día de Navidad, Francisco dedicó unas palabras en su mensaje Urbi et orbi a los cristianos de estas regiones: “Dirijo un recuerdo particular a nuestros hermanos y hermanas que celebran la Natividad del Señor en contextos difíciles, por no decir hostiles, especialmente allí donde la comunidad cristiana es una minoría, a menudo vulnerable o no considerada. Que el Señor les conceda ―a ellos y a todas las comunidades minoritarias― vivir en paz y que vean reconocidos sus propios derechos, sobre todo a la libertad religiosa”.


Nuestra web utiliza cookies para facilitar el servicio. Si continúa navegando entendemos que las autoriza.