La buena relación del Papa Francisco con los judíos

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Inmediatamente después de la elección del cardenal Jorge Bergoglio como nuevo Papa, comenzaron a producirse reacciones favorables por parte de personalidades judías, y en los días posteriores ha habido más.

El argentino Abraham Skorka, rector del Seminario Rabínico Latinoamericano, considera que Jorge Bergoglio es “el Papa que la cristiandad necesita”, y resalta que él fue quien “ahondó y desarrolló” el diálogo entre el cristianismo y el judaísmo en Argentina. “En nombre de la comunidad judía espero que Dios lo cuide, lo guarde, lo inspire y que torne su rostro hacia él”, dijo Skorka a la Agencia Judía de Noticias. Skorka es amigo del actual Pontífice desde hace veinte años. En el diario El Mundo, este rabino afirma del Papa: “Su lenguaje es sencillo, pero transmite muy profundos conceptos. Es un hombre de una meditada religiosidad, que entiende que se honra a Dios solo a través del respeto y la honra que se le brinda al prójimo, tal como nos enseñaron los profetas (…) Entiende que debe crearse un profundo acercamiento entre judíos y católicos (…) para que cada parte profundice en sus raíces, eleve lo más genuino de su tradición y fe, a fin de labrar, mediante una labor mancomún, una realidad de justicia y paz”.

El Rabinato de Israel destaca que las buenas relaciones del nuevo Papa con los judíos prolongan la línea iniciada por Juan Pablo II y Benedicto XVI

El Papa Francisco y Abraham Skorka escribieron en 2010 el libro Sobre el cielo y la tierra (Editorial Sudamericana). Random House lo editará próximamente una versión en inglés y otra para el público hispano de Estados Unidos. Esta obra incluye los diálogos entre el cardenal y el rabino acerca de temas muy variados: ateísmo, eutanasia, aborto, globalización, etc. En 2011 y 2012 hicieron juntos un programa de televisión en el canal del arzobispado argentino; el próximo capítulo iba a tratar sobre la amistad. Skorka, entre emocionado y divertido, cuenta al Canal 26 de la televisión argentina que, tras ser elegido Papa, Bergoglio le dijo por teléfono: “Me agarraron aquí en Roma y no puedo volver”.

El 20 de marzo, el Papa Francisco recibió a representantes judíos, junto con los de distintas confesiones cristianas y de otras religiones, en la Sala Clementina del Vaticano. El día anterior, en la Misa del solemne inicio del Pontificado, había nombrado a los judíos en su saludo a las personalidades no católicas que estaban presentes. Según el portavoz del Rabinato de Israel, Ziv Maor, en declaraciones recogidas por The Jerusalem Post, “esta referencia a los judíos se presenta como una continuación de las relaciones forjadas entre el Vaticano y el pueblo judío durante el mandato del Papa Juan Pablo II, quien dijo que Dios nunca rompió su pacto con los judíos”. Asimismo, el portavoz resaltó que este vínculo se “fortaleció y alimentó” durante el papado de Benedicto XVI.

En Argentina, los líderes judíos destacaron la importante relación que el exarzobispo de Buenos Aires mantuvo con la comunidad judía argentina antes de llegar al Vaticano. En Israel, el Rabinato señaló que “la buena relación de Francisco con el pueblo judío es bien conocida, lo que mantendrá el mismo espíritu, y fortalecerá y desarrollará las conexiones de la Iglesia Católica con el Estado de Israel y el pueblo judío”. Tras la designación de Bergoglio, Zion Evrony, embajador de Israel ante el Vaticano, expresó su confianza de que “las relaciones mutuas se profundizarán y ampliarán”.


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