Invisibles

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Directores: Fernando León de Aranoa, Isabel Coixet, Javier Corcuera, Mariano Barroso, Wim Wenders

Directores: Mariano Barroso, Isabel Coixet, Fernando León de Aranoa, Javier Corcuera y Wim Wenders. Guionistas: Mariano Barroso, Isabel Coixet, Javier Corcuera, Elena García Quevedo, Fernando León de Aranoa y Wim Wenders. 100 min. Jóvenes-adultos. (V)

Producida por el actor Javier Bardem, con el apoyo de Médicos sin Fronteras, esta película consta de cinco cortometrajes, rodados en vídeo digital por otros tantos realizadores. Todos se centran en graves conflictos humanos y sanitarios, olvidados por la prensa.

Isabel Coixet afronta en "Cartas a Nora" la enfermedad de Chagas, que causa miles de muertes en Bolivia. Para ello, la directora catalana recrea 24 horas en la vida de una inmigrante boliviana en España, cuidadora de niños y ancianos, que recibe angustiosas cartas desde su país. Coixet oxigena el exceso de voz en "off" con bellas canciones y una detallista puesta en escena.

En "Crímenes invisibles", el alemán Wim Wenders deja hablar a varias mujeres que han sufrido agresiones sexuales en la República Democrática del Congo. Aquí se impone la fuerza del relato oral, espeluznante en su sobriedad, y sólo acompañado por una inteligente planificación y algunos leves efectos visuales. Como en el corto anterior, se exalta la fortaleza de sus protagonistas y su hondo sentido religioso.

También invocan a Dios muchos de los protagonistas de "Buenas Noches, Ouma", de Fernando León de Aranoa, el más redondo y emotivo de todos los cortos de esta película. En él, el director da voz a los niños afectados por la guerra que asola el norte de Uganda desde hace veinte años. Y hablan tanto niños-soldados en proceso de reinserción como chavales que huyen todas las noches de los contendientes. Una hermosa defensa de la reconciliación y el perdón.

Menos interés tienen "El sueño de Bianca", de Mariano Barroso, y "La voz de las piedras", de Javier Corcuera. El primero denuncia a la industria farmacéutica por olvidarse de la llamada enfermedad del sueño. Mientras que Corcuera muestra las secuelas de la violencia de guerrilleros y paramilitares en Colombia a través de un grupo de desplazados campesinos que vuelven a sus aldeas. En ambos documentales, el peso excesivo del discurso ideológico resta autenticidad al conjunto.

Jerónimo José Martín

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