Iniciativas católicas para acoger a los refugiados

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La petición que hizo Francisco el año pasado a los católicos de Europa para que se implicaran en la crisis de los refugiados ha surtido efecto. Según datos de la Fondazione Migrantes (FM), organismo pastoral de la Conferencia Episcopal italiana, las diócesis del país han asistido a 30.000 solicitantes de asilo desde el pasado septiembre. En Francia, Secours Catholique (el equivalente de Caritas en Francia) ha puesto en marcha un centro de acogida para ayudar a los inmigrantes que malviven en la ‘La Jungla’ de Calais. Por su parte, la Iglesia católica alemana da alojamiento a 28.000 refugiados y cuenta con cada vez más voluntarios.

(Actualizado el 28-09-2016)

“Ante la proximidad del Jubileo de la misericordia, hago un llamamiento a las parroquias, a las comunidades religiosas, a los monasterios y a los santuarios de toda Europa para que expresen la realidad concreta del Evangelio y acojan a una familia de refugiados”, dijo Francisco en el Ángelus del 6-09-2015. El Papa quiso que el Vaticano diera el primer paso en este gran movimiento de solidaridad: pocos días después, dos familias de refugiados eran acogidas en dos parroquias del Vaticano.

Al mes siguiente, la Conferencia Episcopal italiana publicó un vademécum con indicaciones para orientar a las diócesis en esta tarea. Desde entonces, han ido tomando cuerpo varias iniciativas concretas. Mons. Giancarlo Perego, director de FM, sostiene que en estos momentos la Iglesia católica en Italia brinda algún tipo de ayuda a unos 30.000 refugiados y solicitantes de asilo. Además de la asistencia prestada por organismos diocesanos y parroquias, al menos 500 adultos han sido acogidos por familias en sus casas, gracias al proyecto de Caritas Italiana “Rifugiato a casa mia”.

También ha sido decisiva la colaboración de más de 60 institutos religiosos femeninos y otros tantos masculinos, que han habilitado espacios en sus residencias para los solicitantes de asilo.

La diócesis de Turín, por ejemplo, ha facilitado alojamiento a 250 personas, la mayoría a través de parroquias y congregaciones religiosas. Pero las familias también han querido implicarse: “Muchas familias han contactado con nuestras oficinas para ofrecerse a acoger a refugiados en su casa. Actualmente hay 47 refugiados acogidos por familias”, explica Sergio Durando, director de FM en Turín.

Calais será un lugar de acogida, no una “jungla”

En Francia, Secours Catholique ha aprovechado el 6 de septiembre –justo un año después del llamamiento del Papa– para anunciar la apertura de un centro de acogida en la llamada “Jungla” de Calais, donde malviven más de 9.000 refugiados. De ellos, informa Carey Lodge en Christian Today, al menos 800 son menores no acompañados, que han viajado sin familia desde Siria, Pakistán o Afganistán.

Además de alojar a todos los que puedan en el nuevo edificio, repartirán ropa, mantas, sacos de dormir, bicicletas… entre el resto de los acampados. El objetivo es ofrecerles una bienvenida más digna frente al actual estado de hacinamiento, explica Vincent de Connick, coordinador de Secours Catholique en la región de Calais.

A financiar este proyecto ha contribuido CSAN (Caritas Social Action Network), la red de Caritas impulsada por la Iglesia católica en Inglaterra y Gales.

“Alemania es un país de inmigración”

En Alemania, la Iglesia católica ha reunido 80 millones de euros entre enero y julio de este año para ayudar a los refugiados, una cantidad proporcionalmente superior a los 112 millones de euros recogidos a lo largo de 2015. El presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Reinhard Marx, ha señalado que esta suma no incluye los recursos procedentes de órdenes religiosas y asociaciones católicas. De los 80 millones, 50 han sido invertidos en proyectos de ayuda dentro de Alemania y el resto ha sido destinado a zonas de crisis como campos de refugiados.

Junto a la ayuda económica, el cardenal Marx informó de que 1.381 edificios de la Iglesia están dando cobijo a 28.000 refugiados. Además, el número de voluntarios a tiempo completo ha ascendido de 5.100 a 100.000 en solo un año. En muchas diócesis alemanas, la ayuda se traduce también en una pastoral orientada a los refugiados, con celebraciones, peregrinaciones u homilías en su lengua nativa. “Alemania es un país de inmigración”, sostiene el cardenal Marx, “a pesar de que muchos se nieguen a creerlo”.


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