Grandes ONG suscriben un código de conducta

Se comprometen a ser transparentes y rendir cuentas al público

Página 1

Conscientes de que su futuro depende de su credibilidad ante la opinión pública, once grandes ONG internacionales han firmado un código de conducta en que se comprometen a cumplir principios de transparencia y rendición de cuentas. El documento, llamado Estatuto de Responsabilidad (Accountability Charter), fue presentado en Londres a principios de junio. Entre las ONG firmantes se encuentran ActionAid (Ayuda en Acción), Amnistía Internacional, Greenpeace, Oxfam, Save the Children y Transparencia Internacional.

Las ONG, o al menos las más conocidas, gozan hoy de gran prestigio, más que los gobiernos y otras organizaciones, según algunas encuestas. Pero precisamente por eso se espera de ellas un elevado tenor de conducta y están sometidas a cada vez más estrecho escrutinio, según explicaron en el acto de Londres los representantes de las entidades firmantes. Así, las ONG no pueden dar su credibilidad por supuesta, sino que necesitan mantenerla con los hechos. De ello depende que el público siga apoyándolas con donaciones. Es vital, pues, como dicen las ONG en uno de los compromisos del Estatuto, "asegurar que los elevados principios que exigimos a otros se respeten también en nuestras propias organizaciones".

El Estatuto se articula en torno a los valores de responsabilidad y transparencia. Las ONG firmantes se declaran decididas a mantener su independencia política y económica, respecto de gobiernos, partidos y empresas. Se comprometen a que sus críticas a personas, gobiernos o entidades sean responsables y, a su vez, a ser sensibles a las críticas que ellas mismas reciban.

El Estatuto estipula que las ONG firmantes deben publicar un informe anual de sus actividades y sus cuentas, acompañado del dictamen de un auditor independiente. Además de cumplir con las leyes de cada país con respecto a la gestión de sus finanzas, deben tener controles específicos para evitar desviaciones de fondos.

El código detalla las normas que han de seguirse en la recaudación y uso de donaciones. Hay que explicar claramente a los donantes las causas para las que se les pide dinero, informarles del uso que se hace de sus donativos y respetar su derecho a permanecer anónimos, a no ser que el donativo, por su gran magnitud, pueda comprometer la independencia de la ONG. Las donaciones han de usarse para los fines de la ONG y, si se entregaron con vistas a una necesidad específica, hay que emplearlas exclusivamente para tal propósito. Cuando una ONG pida dinero para una causa determinada, en la campaña de recaudación tendrá que especificar qué hará en caso de que se obtenga menos o más dinero del necesario.

Otros preceptos del código se refieren al funcionamiento interno de las ONG: no discriminación y fomento de la diversidad en la contratación de personal; prohibición de sobornos, del acoso sexual, etc. También se dice que el personal debe ser alentado a notificar a los directivos cualquier conducta ilícita que observen en la organización, con la garantía de que no serán penalizados si lo hacen.

Las ONG firmantes ya están obligadas a muchas de esas normas en virtud de sus propios estatutos o de las leyes civiles. Pero quieren subrayar sus compromisos de modo expreso ante el público y formar una red de ONG internacionales de alto nivel de exigencia. La adhesión al Estatuto, esperan, ayudará a las ONG a destacar en medio de la abundante sopa de letras de la acción humanitaria. Las entidades firmantes prevén establecer algún sistema, aún no definido, para vigilar el cumplimiento del Estatuto.

La redacción del código se irá afinando a medida que la experiencia lo aconseje. El texto está abierto a la firma de otras ONG.

ACEPRENSA

Nuestra web utiliza cookies para facilitar el servicio. Si continúa navegando entendemos que las autoriza.