Fieles anglicanos rechazan a un obispo por dar por buena la homosexualidad

La ambigua postura de la Jerarquía está siendo motivo de conflictos

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Es la primera vez que fieles anglicanos se rebelan contra la autoridad de su obispo ante sus ideas laxas sobre la homosexualidad. En los últimos dos meses dos parroquias de Newcastle -de tendencia evangélica- se han negado a aceptar como nuevo obispo al recién nombrado Martin Wharton, que tomará posesión el próximo 14 de febrero. Las parroquias han pedido formalmente que, en lugar del nuevo obispo, se encargue de supervisarlas un "obispo visitador". Cuando se anunció el nombramiento episcopal de Wharton, en junio pasado, el obispo declaró en una entrevista que, en su opinión, "la homosexualidad en una relación de amor de carácter permanente no es pecado".

Wharton no se ha desdicho, pero ha insistido que sus declaraciones se sacaron de contexto. También ha afirmado que "necesitaría páginas" para explicarse. "A pesar de lo que dije en una entrevista en junio -ha declarado recientemente-, apoyo firmemente a la Conferencia de los obispos y acepto por completo su postura sobre esta cuestión" (cfr. The Daily Telegraph, 18-XII-97).

El problema es que la declaración de 1991 de la Conferencia a este respecto ("Issues on Human Sexuality") también fue criticada por ser doctrinalmente ambigua. Entre otras tesis sostenía que las relaciones homosexuales permanentes son aceptables entre laicos, pero no entre el clero por la "distinta naturaleza de su llamada, su posición y consagración". Pero ese documento no pretendía asentar una doctrina oficial y dejó abierto el debate. En realidad, la doctrina de la Iglesia anglicana sobre la homosexualidad sigue siendo la que declaró el Sínodo general en 1987: que las relaciones homosexuales han de ser motivo de arrepentimiento y que el matrimonio heterosexual es el ideal cristiano.

La Iglesia de Inglaterra se ha negado también a ordenar a un aspirante a sacerdote (que pertenece a una de las parroquias rebeladas contra el nuevo obispo de Newcastle), por criticar la visión sobre la homosexualidad de su obispo.

El arzobispo David Hope ha escrito a las parroquias para que reconsideren las graves implicaciones de sus acciones. El escrito de rechazo del obispo por parte de las parroquias fue publicado por el consejo parroquial y declara que "a la vista de las declaraciones sobre el comportamiento homosexual, no podemos, tal como están las cosas, aceptar la tutela del nuevo obispo de Newcastle, Martin Wharton: no por motivos personales, sino por razón de la doctrina y la moralidad".


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