Ella es el partido

Leatherheads

Página 1

Director: George Clooney

Guión: Duncan Brantley, Rick Reilly. Intérpretes: George Clooney, Renée Zellweger, John Krasinski, Jonathan Price, Stephen Root. 114 min. Jóvenes.

Tercera película dirigida por el actor George Clooney, que, a sus 47 años, afianza el crédito que como realizador le concedió la crítica especializada por Buenas noches y buena suerte. Y es que, en esta historia sobre los orígenes del fútbol americano como deporte profesional que tiene lugar en 1925, Clooney hace gala de su destreza como director y productor mientras remacha su ya conocido talento como actor de comedia.

Conviene señalar que esta es una de esas películas que satisface en la medida en que se ve como lo que es. El título original, Leatherheads (cabezas de cuero), hace referencia a una pieza de la indumentaria de los jugadores de fútbol americano, unos toscos y sanotes hombrones que son los verdaderos protagonistas de la cinta.

Los escasos 31 millones de dólares recaudados en Estados Unidos (la misma cantidad, por cierto, que hizo Buenas Noches y buena suerte, con la diferencia de que esta costó 7 millones de dólares, mientras el presupuesto de Leatherheads es de 58) dan pistas de que esta película se sale de los gustos de las masas. Ciertamente se nota que es un primer guión, y en el ajuste fino hay deficiencias, pero como comedia es sobresaliente.

El guión es de dos prestigiosos periodistas de la principal revista deportiva norteamericana, Sports Illustrated, y responde sustancialmente a la historia real de la transformación del fútbol americano en un negocio con mucho dinero en juego, como ya lo era el béisbol.

Clooney ha rodado la historia con las maneras de una screwball comedy y, dentro de ellas, con el singularísimo tono de dos obras maestras: His Girl Friday (Howard Hawks, 1940) y Los viajes de Sullivan (Preston Sturges, 1941). Diálogos ingeniosos y chispeantes, imaginativos enredos, situaciones de divertida tensión salpicadas de una sutil crítica a las miserias del capitalismo liberal, guerra de sexos, slapstick (humor visual que saca partido a la puesta en escena) y un romanticismo con más sal que azúcar se dan cita en una película elegante y pausada, de una factura impecable, magníficamente interpretada por Clooney y Zellweger, que recuerdan el carisma de aquellas memorables parejas, Cary Grant y Rosalind Russell, Joel McCrea yVeronica Lake.


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