El paro por las privatizaciones redujo la esperanza de vida en el ex bloque soviético

Página 1

Un estudio publicado en The Lancet advierte que la ola de privatizaciones masivas tras el abandono del régimen comunista aumentó la mortalidad entre la población masculina del antiguo bloque soviético.

La investigación, a cargo de David Stuckler, Lawrence King (sociólogos de las universidades de Oxford y Cambridge, respectivamente) y del experto en salud del antiguo bloque soviético Martin McKee (de la London School of Hygiene and Tropical Medicine) podría incorporar sus conclusiones a la hoja de ruta de países como Cuba, pero también a la de China, India, Egipto y otros países de renta media -sin olvidar a Irak- en los que está desarrollándose un proceso de privatización de amplios sectores sometidos durante mucho tiempo al control estatal.

El estudio entiende que hay “privatizaciones masivas” cuando se produce una transferencia al sector privado de al menos un 25% de las grandes empresas del Estado en el período de un par de años. Un cambio como el que vivieron, tras el fin de la era soviética, Rusia, Kazajstán, Letonia, Lituania y Estonia, donde la mortalidad masculina se incrementó en un 42% entre los años 1991 y 1994. Cifra que, según los autores, coincidió con un aumento del paro que se triplicó.

Los hombres, los más afectados

En Rusia, la esperanza de vida de los hombres, que era de 67 años en 1985, se redujo a menos de 60 en ese mismo periodo de 1991 a 1994. Esto ha ha llevado al estudio a analizar las causas por las que la población masculina es especialmente susceptible a las transformaciones del mercado.

El análisis, que para evitar distorsiones ha tomado en cuenta variables como la liberalización de productos y de precios, la diferencia de ingresos y el historial de datos sobre la salud, determinó la correlación entre el brusco aumento del desempleo y la tasa de mortalidad entre hombres en edad laboral, esto es, entre los 15 y los 59 años.

Algo que según los investigadores podría explicar en buena parte este fenómeno es el alto consumo de alcohol entre hombres que habían perdido su trabajo. Un fantasma -el del paro y los problemas que origina- de nuevo amenazante en la actualidad: los últimos días han sido noticia las protestas contra el ineficaz efecto de las medidas anticrisis en Bulgaria y en Letonia (esta última el estado de la Unión Europea más afectado por la recesión, pues su PIB en el tercer trimestre del año pasado se redujo en un 4,6 por ciento en comparación con el mismo período de 2007).

Importancia de las redes sociales

Sin embargo, el aumento de las muertes y el deterioro de la esperanza de vida no golpeó por igual a todos los países del ex-bloque comunista: los casos de Albania, Croacia, la República Checa, Polonia y Eslovenia arrojan conclusiones significativamente menos negativas, con un descenso del 10% en la mortalidad masculina y apenas un 2% en el aumento del desempleo.

Una razón propuesta para explicar este fenómeno es que el proceso de privatización se verificó en estos países de modo más cauto y progresivo, si bien no todos los estados mencionados entran en este supuesto. Así, por ejemplo, Polonia, uno de los primeros países donde se aplicó el modelo de la “terapia de choque”, que aconsejaba una brusca reconversión desde la economía planificada a la de libre mercado.

Lo que sugieren los autores es que la existencia de instituciones y redes sociales (especialmente sólidas en el caso de los polacos, que por lo demás también podían contar con el apoyo de la vasta población emigrada, o sumarse a ésta) resulta clave para resistir mejor la transformación de la política macroeconómica. La ayuda que pueden proveer las iglesias, las asociaciones y otras formas de solidaridad social tiene una importancia particular. Según este estudio, la mortalidad no se incrementa en aquellos países en los que el 45% o más de la población pertenece al menos a una organización social.

Ver sumario del estudio original.


Nuestra web utiliza cookies para facilitar el servicio. Si continúa navegando entendemos que las autoriza.