El Opus Dei en EE.UU. lamenta un caso de abusos a una mujer

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A principios de la década pasada, el sacerdote norteamericano C. John McCloskey, de la prelatura del Opus Dei, incurrió en conductas impropias (abrazos y tocamientos) con una mujer que acudía a él en busca de asistencia espiritual. La institución lo ha hecho público ahora, a petición de la propia víctima, y ha expresado pesar por tales abusos.

(Actualizado el 11-01-2019)

Los hechos ocurrieron cuando McCloskey era director del Catholic Information Center (CIC) de Washington, puesto para el que fue nombrado en 1998. La mujer, que entonces tenía unos 40 años, atravesaba una situación difícil, a causa de serios problemas matrimoniales. El cuadro depresivo que presentaba por ese motivo se agravó a raíz de los abusos sufridos y tuvo que dejar su trabajo. No quiso acudir a la policía y en noviembre de 2002 notificó el asunto a los superiores del sacerdote, quienes prohibieron a McCloskey atender a mujeres fuera del confesonario mientras investigaban el caso, según dice el vicario del Opus Dei para EE.UU., Mons. Thomas Bohlin, en un comunicado.

La denuncia se comprobó cierta, y en diciembre de 2003, McCloskey fue cesado de su puesto en el CIC y trasladado a Chicago. Se siguió limitando su trabajo pastoral con mujeres, para “asegurar que no tuviera ocasión de reincidir en acciones como las que habían motivado la denuncia”, dice Mons. Bohlin. En 2016, aquejado de alzhéimer incipiente, McCloskey regresó a Washington. Después ha ido perdiendo facultades y ya no puede hacer ningún trabajo pastoral. Actualmente tiene 65 años.

En 2005, los abogados de ambas partes llegaron a un acuerdo por el que se indemnizaba a la víctima por el daño sufrido y por los salarios perdidos al dejar el trabajo, con cerca de un millón de dólares en total. Se especificaba que McCloskey había reconocido los tocamientos y pedía perdón.

Hace unos días, la mujer, como su historia salía en el Washington Post, pidió al Opus Dei que la hiciera pública. Ella ha manifestado su gratitud a la prelatura por la respuesta recibida: “Estoy muy contenta con el modo en que están llevando el asunto: me han escuchado”, dijo al Post. Sigue participando en actividades espirituales organizadas por la prelatura.

Hay indicios de que posiblemente otra mujer sufrió abusos de parte de McCloskey hacia la misma época, y el Opus Dei está tratando de localizarla, añade Mons. Bohlin en el comunicado, donde también facilita un número de teléfono para notificar denuncias. Hasta ahora no hay ninguna de hechos anteriores ni posteriores al periodo de McCloskey en el CIC.

“Si hoy tuviéramos que manejar la situación, probablemente lo haríamos de otra manera” (Brian Finnerty, portavoz del Opus Dei en EE.UU.)

“Lo ocurrido fue profundamente doloroso para esa mujer, y sentimos mucho su sufrimiento”, ha declarado el vicario.

Por su parte, el portavoz del Opus Dei en EE.UU., Brian Finnerty, ha lamentado también que en su día se aplicara una idea “que ya no es sostenible”, la de arreglar estos asuntos discretamente, ha declarado al Washington Post. “Si hoy tuviéramos que manejar la situación, probablemente lo haríamos de otra manera”. No ha habido otro acuerdo confidencial como este, ni en Estados Unidos ni en otro país, según la Oficina de Información del Opus Dei.

En el caso de McCloskey, señala el portavoz norteamericano, “hay muchas personas que dicen que les ayudó a acercarse a Dios”, el propio Finnerty entre ellas. “Pero a la vez está también el hecho de que tuvo comportamientos con los que hizo mucho daño”.

McCloskey es conocido en su país por sus escritos e intervenciones públicas, y por haber facilitado la conversión al catolicismo de algunas personalidades, como el antiguo médico abortista Bernard Nathanson o el político Newt Gingrich. Fue colaborador de Aceprensa, donde publicó artículos y reseñas de libros sobre la Iglesia católica o Estados Unidos entre 1995 y 2006.


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