El gasto sanitario aumenta en todos los países de la OCDE

Algunos países tienen una población más sana y longeva que otros, aunque gastan menos

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La OCDE acaba de publicar el estudio OECD Health Data 2002, que compara los niveles de salud y los sistemas sanitarios de los países industrializados. Todos los países han destinado más dinero a sanidad en los últimos años, pero sigue habiendo países que con menos dinero tienen una población más sana y longeva.

El informe presenta los datos del gasto sanitario de varias maneras: por habitante, según sea público o privado, y como porcentaje del PIB. El mayor aumento se ha producido en el gasto per cápita. Estados Unidos es el país que más gasta por persona: 4.631 dólares en 2000, más del doble que la media de la OCDE (1.964 dólares). Sin embargo, la esperanza de vida de los estadounidenses (79,4 años para las mujeres y 73,9 para los hombres) no alcanza la media de la OCDE (80 años para las mujeres y 74 para los hombres). En otros países (17 de los 30 estudiados) la población es más sana y longeva, a pesar de gastar menos en sanidad. Lo que indica que, además del gasto, hay otros factores en el estilo de vida que son determinantes para la salud.

España, cuyo gasto per cápita es la tercera parte del norteamericano y es también inferior a la media de la OCDE, tiene una esperanza de vida (82,4 años para las mujeres y 74,9 para los hombres) por encima de la media.

Después de EE.UU., en gasto per cápita siguen Suiza (3.222 dólares) y Alemania (2.748 dólares).

De este gasto por persona, los mayores porcentajes de gasto público son los de la República Checa (91,4%) y Eslovaquia (89,6%); y los menores, los de Corea (44,4%) y Estados Unidos (44,3%). Sin embargo, esta medida dice poco si no se compara con el gasto total, ya que el gasto público por habitante en Estados Unidos, aunque es el menor en porcentaje de gasto total, está por encima de la media de la OCDE (1.964 dólares, incluido gasto público y privado).

En cuanto al porcentaje del PIB, los países de la OCDE han destinado un 0,8% más que en 1990. La media actual está en el 8%. Estados Unidos destinó a sanidad en 2000 el 13% del PIB; Suiza el 10,7% y Alemania el 10,6%. El gasto público como porcentaje del PIB es menos ilustrativo, pues la mayoría de los países están entre el 6% y el 7%.

El gasto sanitario se suele estudiar junto con las cifras de esperanza de vida, mortalidad infantil y número de ingresos hospitalarios, para analizar la eficiencia de los sistemas sanitarios. No hay muchas sorpresas, salvo que en Estados Unidos -a pesar de su elevado gasto sanitario-, la esperanza de vida y la mortalidad infantil solamente raspan la media de la OCDE.


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