El Estado del Bienestar sueco se vuelve desconfiado

El Estado perseguirá a los defraudadores de subsidios sociales, tras detectar numerosos engaños

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Cobrar una indemnización por baja laboral para cuidar un hijo enfermo y seguir trabajando; recibir un subsidio por vivir solo, cuando en realidad se vive acompañado... son trucos usados en Suecia para sacar partido a un Estado del Bienestar generoso y confiado. Pero a partir de ahora será más difícil engañar. El gobierno ha enrolado a 300 nuevos inspectores para controlar mejor las solicitudes y va a presentar una ley que facilitará la persecución legal de los defraudadores.

La situación de fraude ha salido a la luz después de que la Seguridad Social investigara en distintas empresas para comparar los datos que se tenían sobre padres que solicitaban indemnización por cuidado de un hijo enfermo.

Desde agosto de 2006 se han estudiado detalladamente 27.000 casos de personas que solicitaban indemnización por enfermedad u otro motivo, y se han encontrado 4.500 casos en que los datos no coincidían. Por experiencia se sabe que algunos de esos casos se deberán a errores al rellenar los formularios. Pero mientras no se aclaren, los 4.500 casos verán frenada su petición de subsidio.

La mayor parte de los fraudes se dan en el seguro de enfermedad y en los subsidios para la vivienda. Uno de los más comunes es el caso de los padres que reciben hasta el 80% del salario por baja laboral para cuidar un hijo enfermo. Se han detectado no pocos casos de padres que cobran el subsidio pero siguen trabajando, o se ausentan del trabajo para tomarse unas vacaciones o para pintar la casa mientras el niño está en la guardería. En la mayoría de los casos ni siquiera se ha podido constatar si en realidad el hijo estaba enfermo.

Otra forma común de fraude es la de las personas que dicen vivir solas, lo que les da derecho a recibir un subsidio más alto por vivienda, pero que en realidad comparten la casa con su pareja.

El secretario general de la Seguridad Social, Curt Malmborg, afirma que está ya satisfecho por los mayores controles introducidos. La legislación que prepara el gobierno de centro-derecha facilitará perseguir a los defraudadores y castigarlos con multas o con penas de uno a seis años de cárcel, según la gravedad del caso.

La ley afectará a distintas instituciones que dan beneficios sociales en forma de subsidios o préstamos: seguro de desempleo, subvención para vivienda, pensiones, préstamos para estudiantes, ayudas a inmigrantes... En conjunto la Seguridad Social gestiona el equivalente al 15% del PIB.

"Antes se confiaba mucho en que la gente no defraudaba al sistema, y no era políticamente correcto hablar de los que engañaban", declara al "International Herald Tribune" Thomas Falk, que supervisa las medidas antifraude en la Seguridad Social. "Ahora el clima ha cambiado por completo".

Quizá porque, como dijo un economista, "el sistema del Estado del Bienestar está muy bien hasta que la gente aprende a utilizarlo".

ACEPRENSACon informaciones de Alejandra Lemmo desde Suecia.

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