El Consejo regulador de la televisión en Francia propone suprimir la pornografía

Las cadenas de pago no quieren renunciar a las películas X porque aumentan su audiencia

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El Consejo Superior de lo Audiovisual (CSA) de Francia ha propuesto en un comunicado la supresión de las películas pornográficas en todas las cadenas ya existentes y las que puedan crearse en el futuro. La propuesta se hace en nombre de la protección de los menores y ante el temor fundado de que la difusión de films X aumente con la implantación de la televisión digital terrestre.

Ya actualmente las cadenas de televisión de pago francesas difunden en conjunto 950 películas X al mes. Y este tipo de emisiones va a aumentar. El CSA ha estado celebrando audiencias con los candidatos a obtener licencias de televisión digital terrestre. En las propuestas de programación que han presentado los operadores, "se ha puesto en evidencia que la difusión de films pornográficos iba a extenderse más", según ha declarado Dominique Baudis, presidente del CSA. Ante esta perspectiva, el CSA ha invocado el artículo 22 de la directiva europea Televisión sin Fronteras, que establece que las cadenas no deben difundir "ningún programa susceptible de dañar gravemente a los menores".

Por lo general, se habla mucho de los efectos de la violencia televisiva sobre los menores, sobre todo cuando se produce algún acto espectacular de violencia protagonizado por jóvenes. En cambio, parece un tabú plantearse las perturbaciones que pueden provocar las escenas de sexo y la pornografía cada vez más accesibles en las distintas cadenas. El CSA ha roto ese tabú al señalar el impacto que pueden tener esos films sobre el comportamiento de los menores.

Las cadenas de pago, como Canal+, que emiten algún film pornográfico se defienden alegando que lo hacen en horario nocturno (entre medianoche y las 5 de la mañana) y con un sistema de cifrado que exige que el telespectador manifieste su deseo de acceder al programa. Sin embargo, ese sistema solo funciona en la televisión digital; en los hogares abonados a Canal+ en analógico (los dos tercios de los abonados), esos films pornográficos pueden ser encontrados simplemente al hacer zapping.

Los estudios realizados confirman que entre la audiencia de las películas pornográficas de Canal+ hay también menores. Según una encuesta de Mediametrie, un 11% de los niños de 4 a 12 años de los hogares abonados a Canal+ han estado en contacto con un film porno y lo han declarado.

Los operadores de TV que emiten películas pornográficas no están dispuestos a renunciar voluntariamente a ellas. Y es que, aunque se hable poco de estos films, son uno de sus "ganchos". Según datos que ofrece Le Monde (10-VII-2002), entre un 17% y un 23% de los abonados a las cadenas de pago ven los films X. Las cadenas los compran por un precio que es solo un 5% de lo que les cuesta una película normal, pero con ellos se aseguran una audiencia que consideran indispensable para su economía.

Según declara el dirigente de una plataforma televisiva, "la pérdida del cine porno podría suponer la baja del 10% de los abonados a la televisión de pago".

Criterios de señalización para los programas en España

En España va a quedar algo más claro si un programa de televisión es adecuado o no para los menores con la normativa que acaba de entrar en vigor sobre clasificación y señalización de emisiones.

La ley que incorporó al ordenamiento jurídico español la directiva europea Televisión sin Fronteras estableció que, al comienzo de la emisión de cada programa y tras los cortes publicitarios, se hiciera una advertencia óptica y acústica, que contendría una calificación orientativa de la idoneidad de los contenidos para los menores.

Los principales operadores de televisión españoles firmaron un convenio de autorregulación en octubre de 1999, en el que se establecía un sistema uniforme de señalización. Sin embargo, como algunos operadores no se habían adherido al convenio, el gobierno ha dictado normas obligatorias, compatibles con las orientaciones complementarias que las cadenas decidan ofrecer.

El decreto regula las señales ópticas y acústicas que indicarán la calificación orientativa de los programas.

— Especialmente recomendado para la infancia. Tiene carácter opcional y lleva un símbolo de color verde.

— Para todos los públicos. No lleva símbolo.

— No recomendado para menores de 7 años. Símbolo amarillo con la cifra 7 inscrita.

— No recomendado para menores de 13 años. Símbolo amarillo con el número 13.

— No recomendado para menores de 18 años. Símbolo rojo con el número 18.

— Programa o película X. Símbolo rojo con la letra X.

Además, será obligado emitir una señal sonora homogénea (1 segundo) para identificar los programas no recomendados para menores de 18 años o calificados X.

Por otro lado, el pasado 13 de junio se firmó el Convenio sobre Autorregulación Publicitaria en Televisión promovido por la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial. Los representantes de todas las televisiones generalistas aprobaron un procedimiento para detectar y corregir de modo preventivo la publicidad incorrecta según la ley de Televisión Sin Fronteras (artículos 8, 9, 10 y 16). Cuando las cadenas tengan dudas sobre si un anuncio es admisible, Autocontrol se compromete a emitir -en un plazo de 24 horas- un dictamen sobre los anuncios que le remitan.

El sistema de autocontrol de la publicidad se basa en la idea del procedimiento extrajudicial de carácter privado. En España ha resultado más útil para dirimir conflictos entre anunciantes que para elevar el listón ético ante las quejas del público.


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