EE.UU.: una ley impone transparencia a los "lobbies"

Tendrán que registrarse y declarar quiénes son sus clientes

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Los miles de lobbies que operan en Washington tendrán que actuar con total transparencia, según una ley aprobada recientemente por el Congreso norteamericano. La nueva normativa exige que los grupos de presión se inscriban en un registro oficial y que declaren quiénes son sus clientes, cuánto cobran de ellos y a qué cargos públicos se han dirigido.

Diez intentos en cuatro décadas han sido necesarios para que se aprobara esta ley. En la anterior legislatura, las diferencias entre las dos cámaras del Congreso impidieron que se adoptara una ley para controlar la actividad de los lobbies y que se establecieran medidas concretas contra la financiación ilegal de las campañas electorales -asunto aún pendiente- y los regalos a parlamentarios -ya prohibidos-. Esta vez, tanto la Cámara de Representantes como el Senado han aprobado el mismo texto, sin ningún voto en contra.

Con la nueva ley se cubre una laguna que existía desde que la legislación anterior sobre lobbies, de 1946, fue anulada por el Tribunal Supremo. Ahora, el acuerdo entre demócratas y republicanos, junto al apoyo de Bill Clinton a la nueva ley, muestra que la determinación de sanear la política va en serio.

La ley obliga a registrarse tanto a las numerosas empresas y despachos que se dedican a influir en los políticos, como a las personas individuales que destinen al lobbying más del 20% de las horas de trabajo o que ingresen por este concepto más de 5.000 dólares en el plazo de seis meses.


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