Breves respuestas a las grandes preguntas

Brief Answers to the Big Questions

Página 1

Autor: Stephen Hawking

Crítica.
Barcelona (2018).
288 págs.
17,90 € (papel) / 12,99 € (digital).
Traducción: David Jou Mirabent.

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Breves respuestas a las grandes preguntas es la obra póstuma de Stephen Hawking, que ya tenía en preparación cuando falleció el pasado mes de marzo. Se trata, pues, de una declaración testamentaria, a la vez que divulgativa, que recoge sus reflexiones sobre el futuro de la ciencia y de la humanidad.

Hawking fue el científico teórico más icónico desde la segunda mitad del siglo XX y realizó importantes trabajos en el ámbito de la física teórica. Llegó a tener doce doctorados honoris causa y fue miembro de numerosas instituciones. En Breves respuestas a las grandes preguntas se puede leer al Hawking más divulgativo: en él se habla de ciencia para no científicos y se plantean cuestiones relevantes, como la existencia de Dios, la posibilidad de vida inteligente en otras partes del universo o el desarrollo de la inteligencia artificial.

En sus respuestas, Hawking hace gala de rigor científico. Tiene una concepción de la ciencia alejada de la clásica y cercana a ese empirismo moderno que únicamente acepta lo que es experimentable, repetible y refutable. En esta obra declara su falta de fe y explica que si la gente se aferra a la religión es porque proporciona consuelo y porque no confía ni entiende la ciencia.

Es cierto que Hawking no va más allá en sus argumentos; de hecho, afirma que su cometido no es demostrar o refutar la existencia de Dios. Y esto es lo criticable en el físico británico, que hace afirmaciones que escapan de la ciencia empírica, saltándose las reglas de su propio método. Este salto, Hawking se lo permite en sus ensayos divulgativos, no en sus investigaciones teóricas, que son fundamentalmente de tipo matemático.

El texto presenta algunas imprecisiones filosóficas; por ejemplo, confundir el concepto de tiempo en Kant y en Newton, así como el darwinismo con el neodarwinismo, aunque solo en la descripción narrativa. Cuando se refiere al futuro crecimiento de la inteligencia artificial, mantiene que su desarrollo será semejante al surgimiento y evolución de la inteligencia humana a partir de la materia. Para Hawking, las potencias intelectuales son pura materia, pero no lo demuestra.

En suma, el libro es muy agradable, de lectura fácil y salpicado de guiños humorísticos relacionados con la actualidad. Con él, se puede aprender mucho de ciencia moderna sin sobresaltos ni expresiones matemáticas: basta con tener formación suficiente para separar lo que es afirmación científica de lo que cae fuera del ámbito de la ciencia experimental. Es un libro de respuestas, en el que brillan, más aun si cabe, las preguntas. 


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