El Observatorio

Biólogos se pronuncian sobre el comienzo de la vida

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Steven Jacobs, investigador de la Universidad de Chicago dedicado a las ciencias sociales, decidió analizar el debate del aborto en Estados Unidos desde un punto de vista sociológico. Como cuenta en un artículo publicado en Quillette, primero organizó unas discusiones entre estudiantes de derecho. Pero siempre encallaban en la cuestión de cuándo comienza la vida.

Luego, Jacobs encuestó sobre este tema a otras personas. Contestaron cerca de 3.000, entre las que predominaban quienes se consideraban pro-choice y favorables al Partido Demócrata (dos de cada tres); también eran clara mayoría los graduados universitarios, y había más mujeres que hombres. El 82% señalaba que la cuestión de cuándo comienza la vida humana era “muy importante” para decidir sobre el aborto. Preguntados por quiénes estaban en mejor posición para esclarecerlo, ocho de cada diez se decantaban por los biólogos.

Jacobs decidió entonces encuestar a biólogos. Respondieron unos 5.500, originarios de 86 países y de todas las edades. Al igual que en la anterior encuesta, en la muestra predominaban los autodefinidos como pro-choice (85%), favorables al Partido Demócrata (92%) y “sin religión” (63%).

Los biólogos tenían que contestar si consideraban ciertas tres afirmaciones sobre el comienzo de la vida humana: primera, si el cigoto de un mamífero “es el primer paso en la vida de un nuevo individuo perteneciente a esa especie”; segunda, si la vida de ese mamífero “comienza con la fecundación”; por último, si esto último podía decirse, “de acuerdo con la biología del desarrollo”, de un individuo de la especie humana.

El porcentaje de acuerdo para las dos primeras afirmaciones (en torno al 90%) fue mayor que para la tercera (75%). Al ser idéntico el contenido de la aseveración, y debiéndose, por tanto, las diferencias a razones “acientíficas”, Jacobs concluye que nueve de cada diez biólogos encuestados están de acuerdo en que la vida humana comienza con la concepción. Incluso si solo se tomara por válida la tercera afirmación, el consenso es muy significativo.

Un dato muy relevante, pues la famosa sentencia Roe vs Wade, que ampara el aborto en Estados Unidos hasta la viabilidad del feto fuera del útero, argumentaba su postura aludiendo a la falta de consenso científico en torno al comienzo de la vida humana. A la vista de estos datos, concluye Jacobs, el Tribunal Supremo debería revisar esta cuestión.

Y no es que Jacobs sea partidario de ilegalizar el aborto en todos los casos. En un momento del artículo señala que su postura preferida es una ley que amparara el aborto solo en el primer trimestre del embarazo, y al mismo tiempo promoviera la natalidad y la adopción. ¿Y cómo puede abogar por ello después de su investigación? ¿Acaso no cree en la ciencia? De alguna manera, su postura expresa sin tapujos lo que muchos abortistas no se atreven a decir: la cuestión científica sobre el comienzo de la vida humana está cerrada, “incluso aunque algunos prefieran esconder lo que es un hecho”, pero esto no implica necesariamente que todo el mundo esté dispuesto a protegerla en todos los casos.


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