Las Crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba

The Chronicles of Narnia: The Voyage of the Dawn Treader

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Director: Michael Apted

Guión: Christopher Markus, Stephen McFeely y Michael Petroni. Intérpretes: Georgie Henley, Skandar Keynes, Ben Barnes, Will Poulter, Peter Dinklarge. 115 min. Todos.

Mientras prosigue la II Guerra Mundial, Lucy y Edmund Pevensie son de nuevo trasladados a Narnia, esta vez en compañía de su insoportable primo Eustace, que desprecia los cuentos de hadas. Ya en el mágico reino, se reencuentran con el antiguo Príncipe Caspian, ahora convertido en rey. Y todos se embarcan en la búsqueda de las siete espadas de los caballeros expulsados por el usurpador Miraz. Surcarán así mares desconocidos a bordo del velero El Viajero del Alba, encontrando en su odisea traficantes de esclavos, sirenas, enanos, islas encantadas, dragones, serpientes marinas y al mítico león Aslan, que ayuda a estos heroicos chavales cuando son puestos a prueba.

La travesía del Viajero del Alba es el quinto volumen de Las Crónicas de Narnia, los siete cuentos juveniles que C.S. Lewis publicó entre 1950 y 1956. Ya se habían hecho ambiciosas versiones cinematográficas del segundo libro -El león, la bruja y el armario- y del cuarto -El Príncipe Caspian-. Esta nueva adaptación ha sido producida otra vez por Walden Media, pero asociada esta vez con Fox, tras la renuncia de Disney.

El carácter alegórico que Lewis dio a la saga está más presente en este filme, que encara con valentía la vocación de cada personaje y las tentaciones que debe vencer para llevarla a cabo. Siempre, con la fe como principal arma sobrenatural y con las virtudes humanas como contrapeso de los siete pecados capitales, que son repasados con hondura durante la película. Así, sin renunciar a la aventura y a la fantasía, se recupera el tono más místico que épico de la primera entrega de la saga, sobre todo en el conmovedor desenlace.

Este valioso enfoque lo desarrolla con vigor el veterano cineasta inglés Michael Apted (Amazing Grace), que dosifica muy bien las deslumbrantes luces y las inquietantes sombras en su naturalista puesta en escena, fortalecida por los impactantes efectos del 3D estereoscópico. Para ello se apoya en un excelente trabajo de ambientación, en la contrastada fotografía de Dante Spinotti y en la sugerente partitura de David Arnold. Por su parte, los actores extraen a sus personajes todos sus ricos matices dramáticos, especialmente el jovencísimo Will Poulter, que logra una magnífica caracterización del primo Eustace, principal contrapunto cómico de la película.


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