LTI: la lengua del Tercer Reich. Apuntes de un filólogo

Notizbuch Eines Philologen

Página 1

Minúscula. Barcelona (2001). 410 págs. 22 €. Traducción: Adan Kovacsics.

Victor Klemperer (1881-1960), un profesor judío de literatura francesa que residió en Dresde durante el Tercer Reich, escribió en aquellos años este libro en que se entremezclan el diario personal y el ensayo. Su originalidad consiste en un preciso y esclarecedor análisis de una serie de expresiones lingüísticas utilizadas por el nazismo e inoculadas progresivamente a toda la sociedad alemana. El autor no comparte la opinión de Talleyrand de que el lenguaje del diplomático o del político sirve para ocultar sus pensamientos. Antes bien, el lenguaje saca a la luz lo que algunas personas quieren ocultar deliberadamente ante otros y ante sí mismos. Privado de sus libros y de la posibilidad de continuar sus estudios literarios, Klemperer tomó como objeto de sus investigaciones una filología de la vida cotidiana para así poder corroborar que el tono grandilocuente de las expresiones verbales sólo ocultaba una galería de los horrores, una muestra de la aversión al hombre pensante y al pensamiento. El intelecto quedó bajo sospecha para quienes fomentaban el culto a la potencia física y ensalzaban a los héroes que "vivían peligrosamente": el boxeador, el piloto de carreras, el conductor de tanques...

En la LTI, la lengua del Imperio, todo suena a discursos oficiales y aclamaciones de masas. Esta lengua de héroes ruidosos y autosatisfechos no puede ocultar, sin embargo, que es pobre de solemnidad. Militarismo, fanatismo seudorreligioso, divinización de la Historia o del Destino saturan un lenguaje pródigo en este tipo de expresiones: "batalla del trabajo", "expedición de castigo", "ceremonia de Estado", "cosmovisión", "instinto espontáneo", "séquito"... La LTI pretende sublimizarlo todo incluso en los días finales del Reich. En definitiva, asistimos a la disección de un lenguaje de antifilosofía y antipensamiento, fruto, en expresión de Kemplerer, de "una hinchazón sentimental".

Antonio R. Rubio

Nuestra web utiliza cookies para facilitar el servicio. Si continúa navegando entendemos que las autoriza.